La Fira des Gerret de Santa Eulària llega este sábado 14 de marzo… y lo hace después de toda una pequeña odisea en el mar.
La secretaria de la Cofradía de Pescadores de Ibiza, Merche Menchacatorre Ferrer, explica que finalmente el retraso de una semana —provocado por la previsión de lluvias del pasado 7 de marzo— ha resultado ser casi una bendición. El mal tiempo de aquellos días había complicado mucho las capturas y los pescadores no habían podido reunir suficiente pescado para abastecer a los restaurantes que participan en la feria.
“Nos ha costado un poquito”, reconoce Menchacatorre. Entre la jubilación de un pescador cambios y la falta de un marinero en otra embarcación, las cofradías se han quedado prácticamente con “un barco y medio” para sacar adelante la pesca del gerret.
Aun así, el objetivo se ha cumplido: alrededor de una tonelada de pescado, unos 1.000 kilos, que estos días se han ido repartiendo entre los restaurantes participantes.
Parte del gerret se pescó hace días para que los establecimientos pudieran congelarlo y utilizarlo en caldos, arroces y elaboraciones, mientras que el pescado más fresco se ha distribuido ya esta misma semana para preparaciones a la brasa o fritas.
Detrás de esos mil kilos hay también nombres propios. La mayor parte del esfuerzo ha recaído en La Bribona, embarcación de Sant Antoni que, según Menchacatorre, “ha sido la campeona” y ha tenido que emplearse a fondo para conseguir buena parte de las capturas.
El gerret llegará al puerto de Santa Eulària este sábado a las 11:30 horas a bordo del llaüt Deseo, mientras que la tercera embarcación implicada en la pesca es el Cap Nonó, de Ibiza.
“Ha sido una odisea, pero lo hemos conseguido”, resume la secretaria de la cofradía, que estos días reconoce que han estado “repartiendo y corriendo” para que todo estuviera listo a tiempo.
Al final, el retraso ha jugado a favor: una semana más de tregua en el mar y con mejor tiempo que ha permitido completar las capturas y garantizar el protagonista de la feria. Y lanza un mensaje de tranquilidad porque el año que viene tendrán a las tres embarcaciones trabajando. «En una no llegaron a tiempo los trámites para hacer el relevo tras la jubilación pero será precisamente esa, el Deseo, la que llevará el gerret a puerto este sábado», explica.
Y si algo tiene claro Menchacatorre es el efecto que provoca cada año este evento: cuando llega la Fira des Gerret, “toda la isla se revoluciona para ir a comer gerret”. Y eso también se ha traducido en un mayor interés por este pescado en los mercados.





