El GEN-GOB ha presentado alegaciones al proyecto previsto para el Mercat Nou de Eivissa y pide su retirada por considerar que se trata de una «actuación sobredimensionada y contraria a los objetivos de reducción del tráfico, mejora de la calidad ambiental y humanización de la ciudad».
Uno de los principales motivos de preocupación es la previsión de construir un nuevo edificio de tres plantas, con un aparcamiento subterráneo de tres plantas y 279 plazas, mientras que, en una segunda fase, el Ayuntamiento prevé habilitar unas 700 plazas más en los terrenos donde actualmente se encuentra el Mercat Nou. En conjunto, el proyecto plantea la creación de aproximadamente 1.000 nuevas plazas de aparcamiento.
«Esta propuesta resulta especialmente contradictoria con la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Eivissa, ya que tanto el ámbito previsto para el nuevo mercado como las nuevas plazas de aparcamiento se encuentran dentro de esta zona», lamentan.
En lugar de contribuir a reducir la presencia de vehículos privados en el centro de la ciudad, «el proyecto puede generar un efecto llamada e incrementar el tráfico de vehículos de paso, con consecuencias sobre la movilidad, la contaminación atmosférica y acústica y, en definitiva, sobre la calidad de vida de residentes y visitantes», subrayan.
En este sentido, el grupo ecologista defiende que Eivissa debe avanzar hacia un modelo urbano que priorice a las personas, los espacios verdes, los desplazamientos a pie y en bicicleta, y el transporte público.
Las alegaciones del GEN-GOB no son la única voz crítica contra el proyecto. Hoy mismo, la plataforma ciudadana «No al cambio de ubicación del Mercat Nou» ha instalado una mesa informativa junto a las pistas deportivas donde está previsto construir el nuevo mercado, en el espacio que actualmente funciona como aparcamiento provisional —habilitado después de que el Mercat Nou actual se quedara sin aparcamiento a causa de unos desprendimientos—. Los vecinos han colocado allí una pancarta y una mesa para recoger firmas contra el proyecto municipal.

La plataforma ha convocado además una rueda de prensa para hoy, 11 de septiembre, a las 11h, en el mismo punto —la confluencia de la calle Canarias con la calle Cataluña—, donde presentarán su manifiesto contra el proyecto del Mercat de Ciutat d’Eivissa y darán a conocer otros temas que, según explican, les preocupan.
Con esta doble movilización —la vía de las alegaciones técnicas del GEN-GOB y la protesta vecinal en la calle—, la oposición al proyecto del nuevo Mercat gana visibilidad justo cuando el Ayuntamiento tramita la actuación.
Por su parte, las alegaciones presentadas recuerdan que ciudades como Groningen, París o Barcelona han impulsado políticas orientadas a mejorar la calidad de vida urbana, reducir la dependencia del vehículo privado e incrementar los espacios destinados a los peatones y las zonas verdes.
En este contexto, consideran que el proyecto planteado por el Ayuntamiento de Eivissa avanza en la dirección contraria.
Además, el incremento del tráfico rodado y de la superficie pavimentada contribuiría a agravar los efectos de la contaminación, el ruido y la isla de calor urbana, especialmente durante los meses de verano. Por ello, reclama que las políticas urbanas incorporen tanto la mitigación de los gases de efecto invernadero como la adaptación a unas temperaturas cada vez más elevadas, entre otras medidas, mediante el incremento de las zonas verdes y permeables.
En el escrito presentado, el GEN-GOB defiende que el actual Mercat Nou se puede rehabilitar y modernizar para dar respuesta a las necesidades de la población. Esta opción, de hecho, «ya estaba prevista en legislaturas anteriores y permitiría evitar la construcción de un macroproyecto que casi triplicaría la superficie del edificio actual».
Por este motivo, se propone descartar la construcción del nuevo mercado en las actuales pistas deportivas y en el espacio que actualmente funciona como aparcamiento provisional. Solo en caso de que los estudios acreditaran que la rehabilitación no es viable por deficiencias estructurales, se plantea como alternativa la construcción de un nuevo mercado en la misma ubicación del actual. Así, consideran que la rehabilitación y modernización del edificio existente es la mejor opción desde los puntos de vista social, ambiental y económico, y que permitiría dar respuesta a las necesidades del mercado sin ocupar nuevos espacios públicos ni incrementar la presión del vehículo privado sobre el centro de la ciudad.

Las alegaciones también cuestionan el dimensionamiento global del proyecto y, especialmente, la incorporación de un hipermercado y de una elevada dotación de plazas de aparcamiento, elementos que desvirtúan la función que debería tener el Mercat Nou. La incorporación de una gran superficie comercial se considera incompatible con el objetivo de fomentar el producto local y de proximidad. Además, podría generar un nuevo efecto llamada sobre el tráfico y perjudicar los puestos tradicionales del mercado y el pequeño comercio alimentario. Por este motivo, se solicita la eliminación del hipermercado del proyecto, así como la realización de un estudio sobre las necesidades reales de aparcamiento de los usuarios del futuro Mercat Nou. También se pide eliminar las aproximadamente 700 plazas previstas en la segunda fase. El escrito también alerta de la complejidad técnica que implica la construcción de tres plantas subterráneas y de las posibles consecuencias sobre los costes de mantenimiento y ante eventuales entradas de agua.
Otro de los aspectos cuestionados es la desaparición de las pistas deportivas actuales, ya que Eivissa no debería perder espacios deportivos públicos y de uso libre en el centro de la ciudad, sino que estos deberían mantenerse, mejorarse y, si es posible, ampliarse. Además, la ubicación actual, junto al parque de la Pau, se considera especialmente adecuada y compatible con un modelo de ciudad más saludable y habitable.
La Junta Directiva del GEN-GOB
La protesta vecinal se suma a las críticas al proyecto
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