Ibiza y Formentera contarán con un refuerzo significativo en la atención a la dependencia durante los próximos cuatro años. La consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández, ha presentado hoy en Sant Josep de sa Talaia el Plan de Infraestructuras Sociosanitarias 2026-2030, una hoja de ruta que prevé una inversión global de 82,4 millones de euros en Baleares, de los cuales más de 5,5 millones se destinarán directamente a las Pitiüses.
En el caso de Ibiza, el plan contempla la ejecución de tres nuevas infraestructuras que aportarán un total de 90 plazas. Entre las novedades destaca el crecimiento del centro de Sa Serra y la implantación, por primera vez, del recurso de vivienda supervisada. Este modelo, de pequeña escala, está diseñado para fomentar la autonomía personal y la integración comunitaria de las personas dependientes.
La distribución de los recursos en las Pitiüses queda configurada de la siguiente manera dentro del programa estratégico «Illes en Transformació»:
- Ibiza: Se proyectan 3 infraestructuras (90 plazas) con una inversión de 5,5 millones de euros. Estas plazas se repartirán entre recursos residenciales, centros de día y las citadas viviendas supervisadas.
- Formentera: El Govern destinará 70.000 euros a la Residencia de Formentera para la mejora y adecuación de las instalaciones exteriores, optimizando el entorno para sus usuarios.
El acto de presentación ha contado con el respaldo de las principales autoridades de la isla, como el presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí; el alcalde de Sant Josep, Vicent Roig; y la consellera insular de Bienestar Social, Carolina Escandell.
Un modelo contra la «improvisación»
Sandra Fernández ha subrayado que este plan nace de un análisis real de las listas de espera y la demanda de cada municipio. «Baleares deja atrás la improvisación y pasa a anticiparse a la realidad demográfica», ha afirmado la consellera, destacando que el objetivo es evitar desplazamientos innecesarios entre islas y permitir que los mayores permanezcan en su entorno habitual.
El plan, gestionado a través del Consorcio de Recursos Sociosanitarios, busca reducir los tiempos de espera y adaptar los servicios públicos al envejecimiento de la población pitiusa.






