Un centenar de personas se reunieron anoche en Sant Antoni de Portmany para conmemorar una fecha «clave» en la historia política de las Pitiusas: el 30 aniversario de la victoria de Ibiza y Formentera al Senat.
Aquella candidatura unitaria, integrada por partidos de izquierda e independientes, marcó un hito en 1996 con la elección de Pilar Costa como senadora, a quien relevó en 1999 su suplente, Isidor Torres.
Durante el acto, «cargado de emotividad», Pilar Costa destacó que aquella experiencia fue «una muestra de la generosidad de los partidos para que el proyecto conjunto saliera bien». La exsenadora recordó que aquel éxito fue la semilla de victorias posteriores en el Consell Insular, ayuntamientos y el primer Pacte de Progrés en el Govern balear, donde la unión de las Pitiusas fue decisiva para la investidura de Francesc Antich como presidente autonómico.
Costa no solo echó la vista atrás, sino que lanzó un mensaje en clave de futuro: “Además de celebrar hitos del pasado, tenemos un futuro por delante por el que luchar, con nuevos retos como la vivienda”. En este sentido, hizo un llamamiento para que el compromiso político nacido en el 96 «pueda ir bien a partir del año 2027», apelando a la unidad para afrontar los próximos procesos electorales.
La celebración reunió a figuras históricas de la coalición formada entonces por PSOE, Esquerra Unida, Els Verds, ENE y ERC, junto a numerosos independientes. Entre los asistentes se encontraba el actual senador, Juanjo Ferrer, quien recordó la ilusión que generó aquella lista cuando él era estudiante: “Fue la primera vez que voté por una opción política”, rememoró, agradeciendo el camino abierto por Costa y continuado después por Pere Torres ‘Casetes’ (ganador en 2008), también presente en la cena.

Por su parte, Josep Ramon Balanzat, coordinador de aquella mítica campaña de 1996, amenizó la velada relatando anécdotas de lo que definió como un “caos creativo” que terminó de la mejor manera posible. Balanzat subrayó que aquella experiencia «ha tenido hijos», refiriéndose a las sucesivas victorias progresistas en la Cámara Alta.
“La cultura de pacto en estas islas es un valor que no podemos perder”, concluyó Balanzat, sintetizando el sentir de una noche que sirvió para reafirmar los lazos de la izquierda ibicenca y formenterense tres décadas después de su mayor éxito unitario.







Y esta comitiva fue la que el sábado «reservó» los ascensores para acceder al nuevo parador para ellos? más que nada porque había personas mayores, con movilidad reducida que también hubieran querido utilizarlos y tuvieron que acceder bajo la lluvia por un itinerario poco accesible. Más que querido, ellos los necesitaban y estos no. Vergüenza les tendría que dar. Socialismo en estado puro.