Los trabajos previos a la rehabilitación del firme de la carretera PM-820, la principal infraestructura vial de la isla de Formentera, han comenzado esta semana y se espera que se prolonguen durante cuatro meses.
La intervención ha sido adjudicada a la empresa Islasfalto SL con un presupuesto de 2.619.952,86 euros y es una de las obras viales «más urgentes en la actualidad», destaca el Consell.
Esta actuación se enmarca en el convenio de carreteras con el Govern de les Illes Balears y permitirá actuar de manera integral sobre uno de los corredores que concentra gran parte de la movilidad cotidiana de residentes y visitantes.
Más allá de trabajos puntuales de mantenimiento esta es la primera vez «en muchos años» que se acomete esta tarea integral de mejora. La intervención permitirá «abordar de manera global la mejora del firme, reforzar la durabilidad de la infraestructura y optimizar la seguridad y funcionalidad de la vía», subrayan desde la institución.

El proyecto prevé la rehabilitación integral del firme existente y los arcenes a lo largo de casi cuatro kilómetros, así como la adecuación de la señalización horizontal y vertical. También se incluyen actuaciones complementarias como el soterramiento de servicios, la reposición de resaltos, la protección de obras de drenaje y la actualización de la red de pluviales, con el objetivo de favorecer una gestión eficiente del agua de lluvia y prevenir posibles incidencias.
Uno de los puntos más relevantes de la intervención será la actuación específica en el cruce de Porto-salè, donde se prevé una corrección del rasante para mejorar la visibilidad y facilitar las maniobras de incorporación, así como la reordenación del drenaje. Asimismo, está prevista la instalación de dos radares pedagógicos digitales con alimentación solar para reforzar la seguridad vial en este tramo.
La fase inicial, que comenzó este miércoles, incluye los trabajos preparatorios imprescindibles para garantizar la correcta ejecución de las obras. Durante las primeras jornadas se llevarán a cabo las actuaciones de obra civil necesarias para el soterramiento de servicios, previas al inicio del asfaltado del firme.
Durante el desarrollo de los trabajos se podrán producir afectaciones puntuales en el tráfico, «que serán comunicadas oportunamente a través de los canales oficiales», asevera el Consell.

El vicepresidente segundo y conseller del área, Javier Serra, ha destacado que esta actuación supone un “paso decisivo en la consolidación de una red vial más segura y adaptada a las necesidades actuales de movilidad”. Asimismo, ha señalado que el proyecto permitirá “mejorar la seguridad vial, optimizar el drenaje y modernizar un tramo fundamental para la circulación en la isla”.
En este sentido, el Consell Insular de Formentera, en coordinación con la empresa adjudicataria, «trabajará para optimizar el ritmo de ejecución y minimizar el impacto de las obras, con el objetivo de reducir al máximo las molestias para la ciudadanía».
El Consell agradece «la comprensión de residentes y usuarios de la vía y recomienda atender la señalización provisional y las indicaciones de los operarios», concluyen.






