El número de pateras que alcanzan las costas de Baleares sigue creciendo sin freno. Este domingo, un total de 30 personas migrantes de origen magrebí han sido localizadas en Formentera tras la llegada de otras dos embarcaciones. Con estas, ya son 260 las pateras que han arribado al archipiélago en lo que va de año, transportando al menos a 4.889 personas, según datos de la Delegación del Gobierno en Baleares.
La última intervención se produjo este domingo a las 15.45 horas en tierra, en la zona de Es Pujols, donde fueron localizadas 18 personas por parte de la Guardia Civil y la Policía Local. Horas antes, a las 8.40 h, el Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil rescató a otras 12 personas a tan solo 0,5 millas de la zona de s’Estufador. Todas ellas son también de origen magrebí.
Según la información recabada por la agencia, este fenómeno está creciendo a un ritmo preocupante: las llegadas han aumentado un 85% respecto al mismo periodo del año pasado. En todo el año 2024 arribaron a Baleares 5.882 migrantes por vía marítima, cifra que podría superarse ampliamente antes de finalizar 2025 si se mantiene esta tendencia.
Solo en el mes de agosto han llegado al archipiélago 1.407 personas en embarcaciones precarias desde Argelia y países del África subsahariana. En el mismo mes del año pasado, fueron 1.081.
Además del aumento de llegadas, también se ha registrado un preocupante crecimiento de naufragios y desapariciones en la ruta migratoria entre Argelia y las Baleares. La ONG Caminando Fronteras estima que en 2024 desaparecieron al menos 517 personas en esta ruta, y calcula 328 posibles víctimas mortales solo en los cinco primeros meses de este año.
En lo que va de verano, se han sucedido episodios especialmente dramáticos: 15 migrantes desaparecidos los días 21 y 23 de agosto en dos pateras que se dirigían hacia Mallorca, una de ellas con un cadáver a bordo; 11 personas deshidratadas, cuatro en estado grave, rescatadas cerca de Menorca; y otras 29 evacuadas en helicóptero desde Cabrera tras el hundimiento de su embarcación.
Ante esta situación, el Govern balear ha vuelto a exigir al Gobierno central refuerzos de efectivos y medios de vigilancia marítima. La presidenta autonómica, Marga Prohens, ha acusado a Pedro Sánchez de «desentenderse del problema» y ha reclamado un cambio de política hacia Argelia para frenar la salida de pateras.
Además, el conflicto político se ha intensificado por la decisión del Ejecutivo central de obligar a Baleares a acoger a menores migrantes no acompañados procedentes de Canarias, Ceuta y Melilla.
El Govern ha recurrido esta medida ante el Constitucional y el Supremo, alegando falta de recursos: solo cuenta con 72 plazas estructurales para estos menores, pero actualmente atiende a 682.