La primera jornada de la huelga médica nacional ha tenido también su reflejo en Ibiza donde los facultativos se han manifestado en las puertas del hospital Can Misses, en una concentración que se repetirá el jueves 19.
El de hoy ha sido el primer día de los cinco de paro convocado en protesta contra el estatuto marco promovido por el Gobierno, que se ha redactado “contra los facultativos y sin ellos”, según denuncian.
Según el sindicato médico convocante, Simebal, la primera jornada de huelga médica nacional ha registrado en Balears un seguimiento del 90% en el ámbito hospitalario y rondando el 70% en atención primaria, «contando con servicios mínimos muy altos».
«Son datos equiparables a toda España. El seguimiento de los médicos jóvenes ha sido muy elevado y en servicios estratégicos, ha rondado entre el 90 y el 95%. Destacamos anestesia con un 95% generando un gran impacto en las intervenciones quirúrgicas», subrayan.
En Ibiza han explicado los motivos de la huelga y los paros en una rueda de prensa en el Salón de Actos del Edificio D, en la que el delegado y portavoz de SIMEBAL en Ibiza, el doctor David Fernández, ha leído el manifiesto y la doctora Cristina Ferrer (Pediatría) y el doctor Enrique Luna (R4) han participado como invitados para ofrecer su experiencia y puntos de vista.
Piden disculpas a los pacientes afectados: “Los pacientes tienen que confiar en nosotros. Esta huelga médica es por la seguridad de los médicos y de los pacientes”, subrayan.
El sindicato médico pide disculpas a la ciudadanía por las molestias ocasionadas, recordando que «no se convocaba una huelga médica nacional de esta magnitud desde 1995 precisamente por la responsabilidad que los profesionales sienten hacia los pacientes».


Los paros médicos están convocados para las semanas del 16 al 20 de febrero, del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio.
La organización ha insistido en que la protesta «tiene como objetivo proteger a los médicos y facultativos y, a la calidad asistencial y seguridad del paciente, advirtiendo de que el agotamiento profesional, la sobrecarga asistencial y las guardias prolongadas repercuten directamente en la atención sanitaria«.
«Estamos aquí los sindicatos médicos de todo el territorio nacional para decirle al Ministerio de Sanidad y al Gobierno que rechazamos el borrador del Estatuto Marco que ha pactado con el resto de los sindicatos», ha subrayado en Ibiza el doctor David Fernández.
«El texto sigue ignorando nuestras principales demandas y cuya firma es el ejemplo más claro de por qué pedimos una norma propia y por qué debemos de tener una interlocución directa con la Administración para que seamos representantes de los médicos y facultativos quienes negocien directamente las condiciones laborales de los médicos y facultativos», ha remarcado.
«La nula respuesta que ha ofrecido el Ministerio a nuestras demandas a lo largo de muchos meses de trabajo y de negociación nos obliga a seguir defendiendo que el Sistema Nacional de Salud no puede sostenerse a costa de unos médicos que nos sentimos maltratados y agotados y que vemos cómo se adoptan decisiones que nos afectan sin apenas ser escuchados«, ha denunciado.
Sin embargo, ha aclarado, «este camino no termina aquí, ya que la situación no es únicamente competencia del Ministerio que dirige Mónica García. Las condiciones laborales de los profesionales también están en manos de las consejerías autonómicas y su regulación también compete a los partidos políticos que tienen representación en el Congreso como en el Senado».

«Hemos reclamado a los grupos parlamentarios que nos escuchen y que se posicionen para no tramitar este anteproyecto de ley. Y por eso los sindicatos autonómicos también están convocando paros en sus respectivas consejerías con el objetivo de negociar mejoras paramédicos y facultativos en el ámbito de sus competencias», ha añadido.
«Seguimos reclamando una regulación de la jornada justa que cuente en su totalidad, sin trucos, con una auténtica regulación de las guardias que facilite que computen como tiempo trabajado para la jubilación y en la que los descansos generados por las mismas se respeten«, ha reivindicado el médico del 061.
Reclaman también un régimen de incompatibilidades que no discrimine al médico y al facultativo y unas condiciones laborales y una protección para la salud que permitan la conciliación con sus vidas familiares y personales.
Reclaman en definitiva, «que se facilite a los profesionales que decidan mantenerse en el Sistema Nacional de Salud porque les permita ejercer en mejores condiciones laborales, porque sólo así se garantiza que la población reciba la mayor calidad asistencial cuando acude a un sistema sanitario con ese objetivo común que pasa por defender un estatuto propio del médico y facultativo».
“Lo peor que puede ocurrir es que un paciente sea atendido por un médico exhausto«
“Lo peor que puede ocurrir es que un paciente sea atendido por un médico exhausto, tras jornadas maratonianas y una presión asistencial excesiva, porque la seguridad del paciente y la relación médico-paciente se resienten inevitablemente”, ha señalado, por su parte, en Mallorca, el doctor Miguel Lázaro Presidente de SIMEBAL-CESM.
El sindicato ha recordado «el compromiso demostrado por los facultativos en situaciones críticas como la pandemia, las emergencias y la atención diaria en urgencias y centros de salud, donde en muchos casos se atienden entre 40 y 45 pacientes al día, y ha pedido a la población que continúe confiando en los médicos “como siempre lo ha hecho”.
Durante las jornadas de huelga «se van a mantener garantizados todos los servicios urgentes, oncológicos y no demorables, con servicios mínimos reforzados para minimizar el impacto en la población», subrayan.
Desde SIMEBAL recuerdan que la principal reivindicación del colectivo médico es «la aprobación de un Estatuto propio de la profesión médica que reconozca su responsabilidad, formación y singularidad profesional, mejore las condiciones laborales y permita atraer y retener especialistas en la sanidad pública, evitando su marcha al sector privado o a otros países para garantizar una asistencia de calidad».
En este sentido, el presidente del Sindicato Médico de Baleares (Simebal), Miguel Lázaro, ha leído hoy en la puerta principal del hospital Son Espases un manifiesto redactado junto a la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), en el que ha denunciado “la nula respuesta” del Ministerio de Sanidad y del Gobierno a sus propuestas.
“La norma acordada (con los sindicatos sanitarios mayoritarios) sigue siendo un estatuto contra los médicos”, ha criticado Lázaro, quien ha reivindicado una clasificación profesional acorde con sus requisitos de formación y responsabilidad.
Principales demandas del sector
Entre sus demandas figuran una clasificación profesional singular —crear una nueva categoría A1—, una jornada máxima de 35 horas semanales en horario de mañana en días laborables, y que todo lo que exceda se considere exceso de jornada, que deberá ser voluntario y retribuido.
Las organizaciones sindicales reclaman también un sistema de jubilación anticipada voluntaria, total o parcial, así como la prohibición de la movilidad forzosa, entre otras reivindicaciones.
“Reclamamos, en definitiva, que se facilite que los profesionales decidan permanecer en el Sistema Nacional de Salud porque les permite ejercer en las mejores condiciones laborales posibles; solo así se garantiza que la población recibe la mayor calidad asistencial”, ha resumido Lázaro.
En declaraciones a EFE, el anestesista Germán Ribera ha pedido un estatuto sanitario propio para los médicos que recoja las particularidades de la profesión.
“Nos están buscando las cosquillas”, ha reprochado al Ministerio de Sanidad, al tiempo que ha advertido de las “muchísimas horas de trabajo” que realizan y no están incentivadas.
“El aspecto clave es que nuestra carga de responsabilidad ni está bien considerada ni remunerada”, ha añadido Ribera, que ha subrayando que, pese a todo, los pacientes siguen recibiendo “la mejor atención médica”.
El cirujano cardíaco Rubén Tarrío ha explicado que en su servicio están de guardia localizada uno de cada tres días, pero la remuneración es inferior a la habitual y, además, no está “definido un derecho al descanso” tras esas guardias.
“Trabajamos por las tardes, por las noches; hay jornadas interminables con operaciones muy largas. Trabajamos los sábados, los domingos y el lunes otra vez, como si no pasara nada, y todo por necesidades del servicio: 24 horas los 365 días del año si es necesario”, ha denunciado.
Luis Herrero, oftalmólogo, ha considerado que el estatuto propuesto es “tan profundamente discriminatorio y sectario” que, por ejemplo, establece que todos los profesionales de la Sanidad, caso de un enfermero o un celador, trabajarán un máximo de 35 horas semanales, mientras que los médicos se le exigen. “No lo entendemos; todo el mundo igual”, ha exigido.
Al final de año, ha añadido, un médico puede trabajar “500 horas anuales más” que “el compañero de enfrente que va de blanco, pero que no es médico”.
El próximo viernes a mediodía los médicos se manifestarán frente a la Delegación del Gobierno en Palma, en una protesta cuyo lema es ‘No faltes, tu presencia es nuestra fuerza’.
Además, los estudiantes de Medicina de Son Espases han llevado a cabo este lunes un paro académico en defensa de su futura profesión.
El nuevo texto de estatuto marco acordado entre el Ministerio y los sindicatos Satse-Fses, CCOO, UGT y Csif tendrá que ser sometido a la correspondiente tramitación parlamentaria.
Redacción / EFE






