El grupo ecologista GEN-GOB ha presentado alegaciones a las Normas Provisionales de Planeamiento de Sant Josep, en Ibiza, en las que ha pedido la suspensión total e indefinida de nuevos usos residenciales y turísticos en el municipio.
Los ambientalistas han asegurado este jueves en un comunicado que hacen esta petición por “razones de interés público” y ante la “grave y descontrolada” presión urbanística y turística a la que está sometida Sant Josep “desde hace décadas”, sumado al “fomento activo» de la especulación y la “nula existencia” de la disciplina urbanística.
Según han explicado, estas circunstancias han provocado que se agoten los recursos hídricos, que existan miles de viviendas vacías y que la mayoría de la población residente no pueda disfrutar del derecho a una vivienda digna, a la diversificación económica y a la soberanía alimentaría, porque se ha dado al campo el estatus de suelo “urbanizable de facto”.
Para los ecologistas, la suspensión del planeamiento existente, que ha quedado “obsoleto” y carecía de previsión ambiental, es un primer paso necesario, pero con un “alcance insuficiente” si se sustituye temporalmente por otro planeamiento que, de desarrollarse, daría lugar a un “municipio sin agua y con graves problemas de conservación de la biodiversidad”.
Han señalado que el documento carece de “solvencia técnica” en la justificación de los recursos hídricos o de depuración de aguas, a pesar de prever un incremento de población del 50% respecto del existente, “solo contando suelos urbanos y urbanizables”. En esta línea, han considerado una “falacia” el anuncio de que no se prevé un incremento poblacional.
También han indicado que aunque estas normas no afectan al suelo rústico, no abordan el “inapropiado uso urbanístico” que se le da y mantienen sus posibilidades de edificabilidad intactas.
Desde el GEN han advertido que mantener una fuerte presión urbanística sobre el suelo rústico, combinado con un incremento real de población en suelo urbano, “acentúa la presión global” sobre los recursos hídricos y el territorio.
Han lamentado que esta situación no haya sido objeto de una evaluación ambiental adecuada, por lo que han reclamado que se suspenda cualquier nuevo uso urbanístico o residencial dado los “graves problemas” ambientales, de recursos e infraestructuras del municipio.
Como paso imprescindible, han reclamado el decrecimiento turístico, dado que se trata de un sector sobredimensionado, «claramente por encima” de la capacidad de acogida del territorio. EFE






