Otra (y van no se cuántas) pérdidas de una persona muy querida, Esperanza Marí Ribas, Esperanza Parreta, fué una buena amiga, una gran mujer y una persona maravillosa.
Una de las primeras personas que de forma profesional trabajó en el sector turístico, con estudios y preparada, con dominio de idiomas, ella fue muy activa y muy conocida, además que tenía muchos contactos y relación con extranjeros que vivian por la zona de Sant Antoni, Sant Agustí ySant Josep.
Mi relación con Esperanza digamos que no fue constante, pero a lo largo de la vida de alguna forma casi siempre hemos mantenido algun tipo de relación.
En primer lugar su casa de Can Parreta, estaba a un kilómetro de mis abuelos de Sant Agustí, pero también a poco mas de un km de mis abuelos de Sant Antoni, en segundo lugar, al trabajar ella en el sector turístico, siempre había contactos con alguien de la familia, mi padre taxista, mi madre cosía, (siendo la primera mujer ibicenca que vendió artesania en un puesto en la calle delante de Wagons Lits, Viajes Ibiza y el Bar Sa Clau, estaba frente la entonces parada de taxis), mi tio conductor de autocar turistico, mis hermanas trabajando en Boutique´s de Moda, yo trabajando de ayudante en varios bares y el mayor repartidor de propaganda de la Villa de Portmany en playas y barcos.
Luego tuvimos relación por el Tir amb Bassetja, no con ella directamente, pero sí con su padre, su madre, su hermana, su cuñado y sus sobrinas que acostumbraban a participar en las tiradas.
También coincidimos unos años cuando fuí presidente del grupo ecologista Amigos de la Tierra, Esperanza tuvo la confianza de aceptar y formó parte de mi Junta Directiva. Defendia nuestra isla.
Nos volvimos a encontrar formando parte del consistorio de Sant Antoni, yo estaba en la oposición (esta palabra no le gustaba a Esperanza) y ella en el gobierno municipal llevaba Cultura y creo recordar que también Asuntos Sociales, lo curioso es que el entonces alcalde Toni Botja se salvó de varias broncas (esta palabra tampoco le gustaba a ella) políticas que inicié, no proseguí o no saqué a la luz, sencillamente por no agraviar a mi buena amiga Esperanza.
Luego volvimos a conectar cuando ella fué directora de Cáritas en la isla de Ibiza, mediante algunos actos benéficos que desde el deporte o la música realizábamos directa o indirectamente con Cáritas.
En los últimos años. la verdad, es que casi no nos habíamos visto, cosa que lamento, pues era un ser especial lleno de paz y de amor hacia el prójimo, ayudando siempre a quién lo necesitara.
Esperanza ha tenido un largo recorrido y por dónde ella ha pasado siempre ha dejado amigos y muy buenos recuerdos, es que no podía ser de otra manera, toda su familia es encantadora y de manera especial tengo un gran recuerdo de su padre Joan Parreta, hondero y bellisima persona.
Esperanza fué una persona estupenda, inteligente, trabajadora, escuchaba, te ayudaba, tocó muchas teclas, muy pacífica y con un gran sentido de reconciliación y de llevar las cosas por buen camino.
Mis sinceras condolencias a toda su familia y amigos en general, orgullo es lo que debéis sentir. Estimada Esperanza, Buen Viaje y Descansa en Paz.
Pep Ribas Ribas





