El artista australiano William MacKinnon, que trabaja entre Ibiza, Melbourne y el Reino Unido, inaugura el próximo 28 de febrero su primera exposición individual en un museo europeo en el Museo d’Art Contemporani d’Eivissa (MACE). La muestra se enmarca dentro del proyecto Mace Focus (VIII), una línea curatorial del museo dedicada a destacar trayectorias artísticas internacionales de especial relevancia.
Bajo el título Broken Open, la exposición supone un hito en la carrera de MacKinnon y culmina una relación profesional de años años con la directora del MACE, Elena Ruiz, a quien el artista ha agradecido públicamente su apoyo y confianza continuada en su trabajo.
La exposición reúne una selección de obras recientes, entre ellas la pintura “Snakes and Ladders II” (130 x 160 cm, 2024–25), una pieza representativa de su lenguaje pictórico, caracterizado por paisajes psicológicos de fuerte carga emocional, atmósferas densas y una tensión constante entre control e impulso.
El artista es protagonista de un documental dirigido por el cineasta Felipe Sanguinetti, rodado en su estudio del norte de Ibiza, donde se profundiza en su proceso creativo y en la dimensión instintiva y conflictiva de su práctica pictórica.
Tal como recogía la publicación Nowness en un perfil dedicado al artista, MacKinnon explora cómo el estado psicológico contemporáneo se manifiesta en la forma en que percibimos y construimos nuestro entorno. Su obra da lugar a paisajes mentales donde la perspectiva afinada convive con pinceladas cargadas y aplicaciones intuitivas, generando escenas de una cualidad casi onírica y profundamente introspectiva (Nowness, Private View: William MacKinnon).
Nacido en Melbourne, William MacKinnon se formó en la Universidad de Melbourne y fue asistente de los artistas Kim Westcott y Tim Maguire, antes de completar estudios de posgrado en Londres y Australia. Ha realizado más de veinte exposiciones individuales y su obra forma parte de colecciones públicas y privadas como la NGV Melbourne, la National Gallery of Australia, el Parliament House Art Collection y la Colección SOLO de Madrid.

La exposición programada por el MACE bajo el comisariado de Elena Ruiz, directora del museo
reúne trece obras de gran formato del artista realizadas recientemente en Ibiza entre 2022 y
Desde el museo ofrecen una aproximación a su obra:
«A través de sus propuestas plásticas, Mackinnon nos lleva a un territorio emocional que emana de su experiencia de la vida cotidiana en un paisaje de proximidad. El escenario nos trasmite esa emoción vivida, en una suerte de relación de doble dirección», indican.
Por un lado, su mundo interior- que no vemos ni nos es narrado- pero que es sentido y expresado a través de la pintura, y por otro ese reflejo de todo lo que está a su alrededor y que parece impactarle visual y emocionalmente.
«A veces da la impresión de que la obra de Mackinnon contiene una sincronía entre lo externo y lo interno; pues el paisaje se transforma en un contenido metafórico que expresa un estado emocional concreto. Pudiendo entenderse el paisaje como estímulo o despertador de ese estado emocional. La concurrencia entre lo que ve y lo que siente, se va secuenciando en diferentes episodios narrativos; así por ejemplo las miradas sobre la piscina o la vuelta a casa por la carretera en horas nocturnas», reflexionan.
En la exposición se incluyen obras de la serie Snakes and ladders, título del clásico juego de mesa en donde los jugadores tiran dardos para navegar desde el comienzo al final ayudados por escaleras trepadoras y obstaculizados por serpientes.
Considerado como una metáfora de la vida, Snakes and ladders se basa en la misma combinación de emoción, temor y azar que expresa Mackinnon en su obra. «La incertidumbre de la existencia se percibe a través del recurrente motivo de la carretera o el sendero parcialmente iluminado. Conceptos como el regreso a casa en horas nocturnas, la partida o la pertenencia son significativos para el artista, que reside simultáneamente en Ibiza y Melbourne, lo que le lleva a viajar continuamente».
Las señales de tráfico a menudo aportan significados metafóricos: “Estoy interesado en cómo construimos los significados a partir de las cosas que nos rodean. Las marcas de la carretera nos comunican confianza, los contenedores se relacionan con la familia y los reductores de velocidad con llevar los hijos en el coche”, reflexiona el artista.
En la obra titulada The silent scream (2022-2024), un solitario surfista atraviesa la playa con su tabla rota en su mano. Aunque ha ocurrido un accidente, Mackinnon se centra en los pasos vacilantes del protagonista hacia adelante: “Él avanza a través de las algas. No está quebrado sino abierto”. Ese sentimiento de soledad frente a la contingencia adversa representa muy bien la metáfora de la vida, lo que también se percibe en The accident ended up being the unseen door (2023-2025).
Su posición creativa expresada mediante frases como: “Aunque tengo una hoja de ruta, se trata de sorprenderme a mí mismo” o “Cuando emprendo una nueva obra, esta me lleva a nuevos territorios. Sin obstáculos, no puede haber sorprendentes hallazgos”. La audacia y la innovación son características del trabajo de Mackinnon.
Emplea pinturas acrílicas, óleos, esmaltes automotrices y brillos, pero también experimenta con yesos o esmalte de uñas, logrando una gran variedad de texturas y formas. A veces la acumulación de materia produce relieves en los lienzos; capas de profundidad.
“Cada pintura tiene su propio momento” dice Mackinnon, cuyo enfoque combina lo lúdico y la intensa fisicidad. Aplica la pintura con goteos, esponjas y salpicaduras, usa disolvente sobre las superficies o arenas que generan nuevas topografías. Mackinnon lleva la atención ante lo antiheroico, animando a los espectadores a observar su día a día.
Sus pinturas contienen señales de tráfico, cubos de basura y mangueras de piscina que son tratados como protagonistas, explorando el simbolismo de los objetos cotidianos. Lo representativo hace que su obra sea reconocible a la mirada mientras que su uso de la perspectiva a menudo hace que los espectadores tengan la sensación de habitar la escena. Su habilidad para utilizar materiales, texturas y color transforma lo mundano en mágico. Como él mismo dice: “Si puedo ser fiel a mi experiencia del mundo, la gente lo entenderá. No es que quiera que otra persona sienta mi propia emoción; solo quiero que sientan las suyas propias”.
Han colaborado en el préstamo de sus obras para esta exposición, la colección propia del artista, la Colección SOLO (Madrid) y la galería Gathering (Ibiza).
El MACE organizará un programa público didáctico de accesibilidad e inclusión específico, incluyendo visitas guiadas por el autor y la comisaria.






