Dos personas, de nacionalidad de española, fueron pilladas el pasado lunes con un botín muy particular: combustible. La Policía Nacional les detuvo en Ibiza mientras perpetuaban el supuesto robo en una zona de estacionamiento de camiones en el interior de una empresa de áridos, y a parte de la actitud sospechosa, descubrieron en el maletero de una de las personas detenidas numerosas garrafas de 20 y 30 litros de gasoil.
Este intento de robo, sin embargo, no es nuevo para los camioneros de Ibiza. Según explica José Raya, presidente del sector de Transportes de la Pequeña y Mediana Empresa de Ibiza y Formentera, que desaparezcan baterías, piezas o combustible es, según describe, el pan de cada día en los polígonos industriales de la isla.
“Hay robos de gasoil, de baterías, de pilotos…En Montecristo, en Can Negre… los polígonos son lamentablemente una tienda abierta por la noche”, asegura Raya, quien denuncia la falta de vigilancia, más allá de los esfuerzos que puedan hacer las empresas mediante sus sistemas de seguridad.
Como empresario de una compañía de distribución, Raya explica que solo esta semana uno de sus conductores llegó a su camión para encontrar que le habían robado las baterías. “En esos casos llamas al taller, pagas 600 euros y te vas a trabajar”, asegura, añadiendo que ha interpuesto varias denuncias para que quede constancia, aunque no siempre, ni por todo. “Si tenemos tiempo la ponemos porque ya no sabemos si es una pérdida de tiempo», dice Raya.
A menudo, según denuncia, hay robos de pilotos de camión, o a veces incluso desaparecen piezas como un pie de plataforma o incluso el tapón del depósito de combustible, que aunque es una pieza con un coste menor, sin ella no pueden ponerse en marcha.
En ocasiones, denuncia el portavoz, los camioneros en el sector encuentran que su vehículo carece del combustible que tenía previamente. No es poca cosa. El tanque de combustible de un tráiler de transporte estándar puede acumular un mínimo entre 400 y 600 litros.
Los detenidos este lunes contaban en su vehículo con “numerosas garrafas de 20 y 30 litros” en su coche y una manguera para extraer el combustible.
Poca vigilancia y sin capacidad de logística
Desde el sector de Transportes de la Pimeef lamentan que los polígonos industriales de Eivissa carecen de vigilancia, especialmente por la noche, cuando más riesgo hay. El portavoz del sector en las Pitiusas describe un sector muy tocado por la falta de conductores, que asumen grandes volúmenes de trabajo.
En ese ambiente, Raya denuncia que Ibiza está “a la cola de la logística en España” para poder organizar el estacionamiento y protección de los vehículos y la seguridad de las mercancías que custodian y distribuyen. “Rezamos por que no pase nada”, llega a decir el portavoz, extremadamente frustrado por una situación de incapacidad ante esta problemática.
En ese ambiente, Raya lamenta que en los polígonos industriales de Ibiza la presencia de las autoridades de seguridad se limite, según denuncia, a la imposición de multas por estacionamiento indebido.
“Nos gustaría que la Policía viniera al polígono a denunciar a los que roban, no solo a denunciar a los que trabajan”, dice Raya. Según el portavoz, es habitual que la Policía Local imponga multas por estacionamiento indebido en estas zonas industrializadas. “Aparcamos donde podemos mientras estamos trabajando, pero estás mal aparcado, te hacen la foto y te ponen la multa. Y eso duele mucho”, incide Raya, seriamente afectado.
El sector de transportes lleva años denunciando los problemas de saturación del espacio industrial en la isla, así como la falta de personal, problemas que agudizan la presión sobre los transportistas, que acusan en resumen “dificultades, denuncias y cansancio”, concluye Raya.






