Por tercer año consecutivo, Sal Torres, empresa ibicenca con más de medio siglo de experiencia en la producción artesanal de sal, será colaboradora oficial de La Ruta de la Sal Rumbo Ibiza, la histórica regata de altura que cada Semana Santa conecta el litoral peninsular con la costa oeste de Ibiza.
El jueves 2 de abril, centenares de embarcaciones zarparán desde Port Ginesta (Barcelona) y el Real Club Náutico Dénia (Alicante) rumbo a Sant Antoni de Portmany, en una travesía que aúna espíritu competitivo, tradición marinera y pasión por el Mediterráneo.
Un nombre que evoca historia
El nombre de la regata (La Ruta de la Sal Rumbo Ibiza) rinde homenaje a un episodio real ocurrido en mayo de 1846, durante «La Revolta dels Mariners», cuando el bloqueo carlista sobre Barcelona provocó una grave escasez de sal. Un influyente empresario barcelonés tuvo entonces una idea insólita: desafiar a los navegantes más reputados del momento a transportar sal desde las Salinas Pitiüses hasta El Garraf, ofreciendo recompensas en función del orden de llegada. Los primeros serían pagados en oro; los últimos, tal vez no cubrirían ni los salarios de sus tripulaciones. Aquel desafío histórico dio origen a una travesía legendaria que hoy revive La Ruta de la Sal Rumbo Ibiza cada Semana Santa.
En este contexto, la colaboración de Sal Torres no solo da visibilidad a una marca local, sino que rescata un vínculo profundo y auténtico con la esencia misma del evento.
Una empresa con alma ibicenca
Sal Torres nace en 1965, pero su legado se sumerge en los estratos más profundos de la historia de Eivissa. Las salinas de la isla llevan siendo explotadas desde la época andalusí, y hay evidencias arqueológicas que sugieren una actividad salinera desde hace más de dos milenios.
En ese largo recorrido, Sal Torres se ha consolidado como un pilar de la comunidad local, preservando técnicas tradicionales de producción y apostando por la sostenibilidad. Su sal, caracterizada por una pureza excepcional (entre el 98,6% y el 99,3% de cloruro sódico), se obtiene a través de un proceso artesanal que incluye la evaporación natural del agua del mar mediante sol y viento, la recolección manual y la molienda en antiguos molinos de piedra.
Además, su producción está certificada como ecológica por el Govern Balear, reafirmando su compromiso con el entorno.
Una regata que une pasión y territorio
Desde su primera edición hace 38 años, La Ruta de la Sal Rumbo Ibiza se ha convertido en la regata de altura con mayor participación de España, atrayendo tanto a tripulaciones experimentadas como a navegantes que ven en la travesía una oportunidad para vivir la Semana Santa de una manera verdaderamente especial. Más allá del desafío deportivo, el evento destaca por su ambiente acogedor y el espíritu de comunidad que se vive tanto en los puntos de salida como en la llegada a Ibiza.

“Esta colaboración es, para nosotros, un homenaje a la historia salinera ibicenca”, explican desde Sal Torres. “La sal ha sido el motor económico de Ibiza durante siglos. Este evento nos conecta directamente con esa historia y con el mar que la ha hecho posible”.
La sal marina de Ibiza, símbolo de autenticidad
Presente en los hogares ibicencos y valorada por chefs y amantes de la gastronomía, la sal de Sal Torres representa la autenticidad, la calidad y el respeto por la tierra. Su catálogo incluye desde sales finas para cocina hasta mezclas especiadas, siempre elaboradas con la filosofía de conservar lo esencial: el sabor puro de Ibiza.
En 2026, Sal Torres continúa ampliando su propuesta con una selección de productos que combinan innovación y arraigo local.
Entre sus referencias destacan las patatas fritas en bolsa y los frutos secos elaboradas con sal marina propia, que realzan el sabor crujiente y natural de estos snacks tradicionales.
La marca mantiene asimismo su línea de molinillos y formatos renovados, incluyendo el encantador saquito de tela de medio kilo, pensado tanto para el uso culinario como para quienes desean llevarse un pedazo auténtico de Ibiza.
Con esta propuesta, Sal Torres reafirma su vocación por ofrecer productos de calidad con alma ibicenca.






