El Congreso de los Diputados y Diputadas le ha dado el Sí a Formentera y obtendrá su representación como circunscripción independiente de Ibiza en la Cámara Alta, el Senado.
Y no solo Formentera se hace con su circunscripción propia, sino también Ibiza, ya que hasta ahora ambas islas han compartido a su representante en el Senado. Una victoria doble en representación institucional para las Pitiusas.
Era, sin embargo, una lucha y reivindicación histórica de la pitiusa sureña tener su propia representación en la Cámara Alta y tras mucha incertidumbre con el recorrido de la propuesta en el Congreso, finalmente, pasadas las dos de la tarde, ha salido adelante con los votos de 350 diputados: en total han sido 312 votos a favor, 33 en contra y 5 abstenciones.
El debate en el Pleno del Congreso se ha iniciado cerca de las 11 de la mañana, cuando se ha puesto a debate una reforma constitucional clave para la política institucional de Formentera: la propuesta de reforma del artículo 69.3 de la Constitución que cita las circunscripciones con representación. Hasta ahora, la Constitución ha citado a ‘Ibiza-Formentera’ como una de esas circunscripciones, de manera conjunta. La reforma aprobada cambia ese famoso guión por una coma, independizando a ambas islas una de la otra en el Senado.
Neus Massanet, la formenterense que ocupará el cargo de senadora de Eivissa y Formentera en el Senado en el último año de legislatura, ha declarado a Noudiari que “esta es una reivindicación histórica que hace más de 20 años que se defiende” y ha valorado que “tanta gente se haya puesto de acuerdo” por esta reforma.
“Formentera tiene muchas particularidades”, ha dicho ya desde la alegría Massanet “y no hay nadie mejor que alguien de la isla para defender sus intereses como territorio, sea en asuntos como vivienda o cualquiera de los problemas que enfrenta. Formentera ya no puede seguir siendo la única isla sin representación propia”.
Un consenso plural con incerteza hasta el último minuto
Tras un consenso político e institucional irrebatible en el Parlament Balear para separar las circunscripciones, donde la propuesta de reforma iniciada por el PSOE y Gent per Formentera se aprobó de forma unánime, el PP dio el susto al abstenerse en la toma de consideración de la propuesta en el Congreso en febrero de este año, cogiendo por sorpresa a todos los grupos políticos.
En la votación de marzo en el Congreso para acelerar la reforma y que esta se votara en lectura única sin más dilaciones, el PP también se abstuvo.
Dos abstenciones que han hecho temblar la solidez con la que la reforma llegó a la Cámara Baja. Además, el PP presentó una enmienda a la reforma por la denominación de la isla vecina, Ibiza, en el texto final que debía someterse a votación. Siguiendo la Ley de Normalización Lingüística, en la propuesta se leía el nombre propio ‘Eivissa’, en catalán (hasta ahora en este artículo de la Constitución se ha leído ‘Ibiza’).

En el debate de esta mañana ya quedó claro que todos los partidos excepto Vox, cuyas enmiendas contra la reforma han sido rechazadas, apoyaban que Formentera tuviera su representación propia.
Sin embargo, un debate supuestamente por la toponimia de la «hermana mayor» de Formentera se ha colado en el Congreso, robando el protagonismo a la cuestión clave.
La gran incerteza ha sido la generada por el Partido Popular, sin el voto del cuál la reforma no podía salir adelante al requerirse el voto favorable de tres quintas partes del Congreso (210 diputados).
El diputado popular por Ibiza, José Vicente Marí Bosó, ha defendido en la tribuna de la Cámara Baja que lo que hacía su enmienda era “simplemente retocar y atender a un matiz, a una cuestión formal», ha manifestado. «Lo único que había que tocar era cambiar un guión por una coma, manteniendo la literalidad del artículo y manteniendo las denominaciones que había en la Constitución. En el caso de ‘Ibiza’ pues tampoco hay ningún problema.”
La voluntad del PP por que se votase una reforma «limpia» había obligado a la Mesa del Congreso a rechazar incluso otras enmiendas presentadas por otros grupos políticos (hasta 11), algo que le ha valido a la presidenta de la cámara, la mallorquina y socialista Francina Armengol, las críticas de varios grupos parlamentarios como Junts per Catalunya y Unión del Pueblo Navarro, que han acusado a la Mesa de rechazar el debate democrático por no querer abrir «el melón» de la reforma de la Constitución.
La diputada ibicenca Milena Herrera, del PSOE, ha entrado, por entrar, a contrarrestar los argumentos por la toponimia en su comparecencia en el Congreso, mostrando, con imágenes, lo que ha considerado la gran incoherencia de la reclamación del Partido Popular en cuanto a la cuestión de Ibiza vs. Eivissa.

Herrera ha mostrado primero una imagen de la fachada de la máxima institución insular donde se lee claramente: Consell d’Eivissa. Ha proseguido con una imagen del líder popular y diputado ibicenco, Marí Bosó, durante un congreso de su partido en Ibiza. En la imagen podía verse a Marí Bosó tras un podio en el que se lee “Eivissa”. Herrera ha rematado con una imagen del líder del Partido Popular en España, Alberto Núñez Feijóo, en otro evento del partido en Ibiza con la palabra Eivissa en grandes letras de trasfondo.
“Estamos ante una reforma constitucional que corrige una anomalía democrática porque garantiza a Formentera los mismos derechos que al resto de islas del Estado”, ha dicho Herrera, quien ha reiterado en el debate que “ya no vale ponerse de perfil”. A pesar de la reprimenda, el PSOE ha dejado esta batalla para otro día y se ha abstenido en la votación de la enmienda 17 presentada por el Partido Popular. Ibiza seguirá siendo ‘Ibiza’ en la Constitución.
A la votación ha asistido también una delegación de representantes políticos de Baleares y de Formentera, que incluye a los consellers de los distintos grupos políticos y al presidente del Consell de Formentera, Óscar Portas. También han seguido la sesión el senador de Ibiza y Formentera, Juanjo Ferrer, y la futura senadora que le tomará el relevo esta legislatura, Neus Massanet.

Tras la aprobación de la modificación del artículo 69.3 de la Constitución hoy en el Congreso, la reforma constitucional debe pasar ahora el voto en la Cámara Alta, el Senado, donde el Partido Popular tiene mayoría absoluta y no se prevén mayores obstáculos.





