El Ayuntamiento de Sant Joan ha dado hoy un paso decisivo para borrar una de las cicatrices paisajísticas más antiguas de la isla. En el pleno ordinario celebrado este jueves, el consistorio ha declarado de especial interés y utilidad municipal las obras de demolición de la estructura inacabada de Cala d’en Serra, una construcción abandonada desde hace décadas en suelo rústico protegido.
Esta declaración, impulsada a propuesta del Consell de Ibiza, permitirá aplicar una bonificación del 95% en el ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras). El objetivo principal es doble:
- Seguridad: Eliminar los riesgos físicos que supone la estructura en ruinas.
- Medio ambiente: Recuperar paisajísticamente un entorno de alto valor natural que ha estado degradado durante casi medio siglo.
Por otro lado, el pleno ha dado luz verde a la licitación de las obras del futuro depósito de agua desalada para Sant Miquel. Con un presupuesto de 1,76 millones de euros, el proyecto incluye:
- Un depósito regulador con capacidad para 2.000 metros cúbicos.
- La creación de redes de conexión con el núcleo urbano y la zona del Port de Sant Miquel.
Esta infraestructura busca garantizar el suministro, mejorar la calidad del agua y optimizar la eficiencia de la red, cumpliendo así con las exigencias sanitarias de ABAQUA.
Plan Estratégico de Subvenciones 2026
Finalmente, el equipo de gobierno ha aprobado el Plan Estratégico de Subvenciones para 2026. Este documento servirá de hoja de ruta para las ayudas municipales en áreas clave como vivienda, educación, cultura, patrimonio y servicios sociales durante el próximo ejercicio.
Desde el consistorio han subrayado que estos acuerdos suponen un avance significativo tanto en la recuperación ambiental del municipio como en la mejora de las infraestructuras básicas para los residentes.






