Hay empates que se celebran casi como victorias, no por el brillo del juego, sino por el peso del contexto. La UD Ibiza aterrizaba en la Ciudad Deportiva del Villarreal con el orgullo herido y la moral por los suelos tras el esperpento de la pasada jornada, donde «metió la pata» hasta el fondo cayendo en casa ante el colista.
Sin embargo, en el fútbol la redención suele estar a la vuelta de la esquina, y el cuadro insular logró arañar un 0-0 ante un Villarreal B que, pese a ser uno de los «cocos» de la categoría, no pudo derribar el muro celeste. La primera mitad fue un ejercicio de pura supervivencia para los ibicencos. El filial amarillo, fiel a su estilo dinámico y ofensivo, se adueñó del balón y del ritmo del partido.
El Ibiza, todavía convaleciente de sus traumas recientes, se vio obligado a emplearse a fondo en tareas de contención, olvidándose por completo de la portería rival. Fue un monólogo local donde los de la isla tuvieron que achicar agua constantemente para mantener el marcador intacto al descanso.
Tras el paso por vestuarios, el guion cambió ligeramente. La UD Ibiza se sacudió el complejo de inferioridad y empezó a asomarse al balcón del área contraria. Los ibicencos ganaron presencia, ganaron metros e incluso llegaron a inquietar la meta rival en un par de ocasiones. Aunque el gol no llegó, la imagen fue la de un equipo que, al menos, ha recuperado la capacidad de competir e incluso tuvo, en el descuento, la posibilidad de ganar en la última del partido.
Lejos quedan ya los sueños de grandeza de principio de curso. Aquella plantilla confeccionada para asaltar el play-off de ascenso y pelear con los gigantes de la categoría ha terminado por desmoronarse en un final de campaña donde, como dicta la ley de Murphy, todo lo que podía salir mal, salió peor.
Tras tirar por la borda cualquier opción de promoción, el club ha tenido que resetear sus expectativas y centrarse en la cruda realidad de la permanencia.
En este nuevo escenario, mucho más modesto y gris de lo esperado, este punto a domicilio se cotiza a precio de oro. La UD Ibiza sale viva de Villarreal, sumando un pequeño colchón en una temporada para el olvido que ahora solo busca un final sin más sobresaltos.






