La Policía Local de Sant Antoni no va a quedarse atrás. El pleno municipal ha dado luz verde al Plan de Formación 2026, una hoja de ruta que huye de la teoría genérica para centrarse en el «cuerpo a cuerpo» del día a día en el municipio.
El plan no se anda con rodeos. Una de las piezas clave será el entrenamiento en defensa personal, impartido por un instructor de la propia casa, para que los agentes pulan sus técnicas de reducción y esposamiento en escenarios de máxima tensión.
aPero no todo es fuerza física; los agentes también se sentarán en el pupitre para especializarse en la selva de los VMP (patinetes eléctricos), el control de delitos viales y la detección de falsedad documental.
La formación no se queda solo en el uniforme azul. El programa pone el foco en los nuevos Agentes de Intrusismo y Convivencia (AIC), una figura esencial para combatir la competencia desleal y los problemas de civismo que sufre el municipio, además de formar específicamente a los teleoperadores que atienden las emergencias.
La concejala de Seguridad, Neus Mateu, ha defendido que este plan «nace de la propia plantilla», recogiendo las necesidades reales que los agentes se encuentran en la calle.
El pleno también ha servido para poner orden en casa. Sant Antoni ya tiene su I Plan interno de Igualdad y un protocolo estricto contra cualquier tipo de acoso laboral o sexual. Un blindaje jurídico y ético que, a partir de ahora, protegerá a todos los trabajadores del Ayuntamiento.






