Algunos clientes es este y otros beach clubs y discotecas de Ibiza libran una auténtica batalla de ingenio contra el personal de seguridad. Los ingredientes son ron, vodka o ginebra y una imaginación desbordante.
El vídeo, acompañado del elocuente hashtag #theyknew, ha destapado un catálogo digno de un museo del contrabando festivo.
Brazaletes que resultan ser petacas, paraguas rellenos de líquido, cepillos de pelo con mango hueco, bolsos con doble fondo, tampones rellenos con tubos de alcohol, botes de crema solar cargados de vodka y, la joya de la corona, un disco duro que en realidad era una petaca.
Aunque les pillen en la puerta y viertan el líquido antes de que puedan combinarlo, el nivel de ingenio aplicado al contrabando de bebidas es, al menos, reseñable. Lineker, fiel a su estilo campechano y cercano, parece tomárselo con más humor que enfado.






