Agentes de Medio Ambiente del Govern balear interceptaron ayer una actividad turística irregular en pleno corazón del Parque Natural de ses Salines de Ibiza. Se trataba de un grupo de más de 100 personas, procedentes de un crucero de la compañía MSC con escala en el puerto de Ibiza, que realizaba una visita guiada por diversos enclaves protegidos sin contar con la autorización preceptiva.
La inspección se produjo mientras el grupo recorría puntos de alto valor patrimonial y medioambiental, como la playa de es Bol Nou, el yacimiento fenicio de sa Caleta y la batería militar de la zona. La comitiva se desplazó también al Centro de Interpretación de ses Salines en Sant Francesc de s’Estany y a la playa de ses Salines.
La empresa operadora de estas visitas, que contaba con traductores para el grupo, no disponía de ningún título habilitante emitido por la Dirección General de Medio Natural y Gestión Forestal para operar dentro del espacio protegido.
Durante la intervención, los agentes comprobaron que el grupo se desplazaba en tres autobuses de gran tamaño (de unas 55 plazas cada uno).
La presencia de más de un centenar de personas realizando el recorrido de forma simultánea supone un impacto considerable para un entorno tan sensible como el Parque Natural, donde las actividades organizadas están estrictamente reguladas para garantizar su conservación.







Una vergüenza más del pasotismo y dejadez de Eivissa. Permiten edificaciones y mansiones en pleno parque, permiten beach clubs, motos acuáticas, barcos fondeados en posidonia, etc. Esto es una minucia más…en cualquier parque natural de la península tendrían ya una sanción.