La Guardia Civil ha hecho balance de los controles especiales con motivo de las aperturas de las discotecas de Ibiza, los famosos openings, que se celebraron entre el 24 y el 28 de abril.
En estos controles retiraron de la circulación a 177 conductores que dieron positivo en alcohol o drogas durante el operativo especial.
El dispositivo, coordinado por el Sector de Tráfico de la Guardia Civil de Baleares, contó con agentes del Destacamento de Tráfico de Ibiza y un refuerzo extraordinario de efectivos desplazados desde Mallorca para hacer frente al aumento de desplazamientos y tráfico registrado durante estas fechas clave para la isla.
Durante cinco días, los agentes establecieron controles en carreteras y accesos a las principales zonas de ocio, manteniendo vigilancia ininterrumpida las 24 horas «con el objetivo de prevenir accidentes y detectar conductas de riesgo al volante».
Como resultado del operativo, un total de 177 conductores fueron denunciados tras arrojar resultado positivo en controles de alcohol y drogas.
Además, se tramitaron otras 160 denuncias por distintas infracciones relacionadas con la Ley de Seguridad Vial.
En los casos más graves, la Guardia Civil instruyó diligencias contra ocho conductores por presuntos delitos contra la seguridad vial al superar tasas de alcohol constitutivas de delito. También se actuó contra otras dos personas por conducir sin permiso.

Desde la Guardia Civil destacan que este tipo de operativos preventivos «son fundamentales en periodos de máxima afluencia turística y ocio nocturno, especialmente en Ibiza, donde la movilidad aumenta considerablemente durante el inicio de la temporada».






