EFE / El fotógrafo Allan Tannenbaum, que retrató a las estrellas de rock y la vida nocturna del Soho de Nueva York de los 70 y 80, también reconocido como fotoperiodista por sus coberturas de conflictos internacionales, tiene claro cuáles son sus años ‘dorados’: «Si tuviera una máquina del tiempo visitaría 1970 sin pensarlo».
Tannenbaum expone desde este sábado en la Sala Walter Benjamin de Sa Punta des Molí, de Sant Antoni, con motivo del festival Contrast Ibiza, un colección de 25 instantáneas entre las que su favorita es una imagen de la actriz, modelo y diseñadora Anita Pallenberg, subiendo la escalera del emblemático Mudd Club de Manhattan con una pistola en la mano.
“Y sabiendo que era la novia de Keith Richards, creo que hasta podía ser una verdadera”, confiesa el fotógrafo, que ha incluido en la selección una imagen de la idílica Ibiza hippie de los 70, que también visitó en aquella década.
Pregunta: ¿Cómo fue aquella primera vez que visitó Ibiza?
Respuesta: Fue en 1970. Tuve que ahorrar dinero para comprar un motocicleta en Inglaterra, una Norton Commando 750, con la que llegué a París, a Barcelona y, de allí, en un ferri a Ibiza, donde algunos amigos habían alquilado una villa.
P: ¿Eran hippies huyendo de la guerra de Vietnam?
R: Ellos eran hippies ricos, así que pudieron alquilar una hermosa villa. No creo que estuvieran huyendo de la guerra. La cuestión con la guerra de Vietnam era que si no querías ir, era fácil encontrar formas de no ir. Ese no era el problema. Era 1970 y era un gran momento para estar aquí.
P: ¿Cómo está viviendo todo lo que está ocurriendo en Estados Unidos?
R: No quiero hablar de política. Soy un fotoperiodista y tengo una visión muy estricta de eso. Todavía trabajo y cubro historias, y creo que las imágenes deben contar la historia y los periodistas sólo deben reportar y mantener sus opiniones para sí mismos. En los años 80, 90 y a principios de los 2000 cubrí el Oriente Medio, África del Sur, Asia del Sur, Afganistán. He visto muchas cosas, pero mi regla es que son las imágenes las que cuentan la historia.


P: ¿Nueva York mantiene algo de esa ciudad divertida que capturó en sus fotos?
R: Sólo los recuerdos, la nostalgia (risas). Es una ciudad muy diferente, las fotos son de hace 50 años atrás, ya casi medio siglo. Nueva York es Nueva York, es dinámica y puedes ver algunas referencias a aquel momento, gente intentando replicarlo, pero esa fue una época muy especial.
P: ¿Quién fue su artista favorito para fotografiar en ese momento?
R: Tengo que decir que John Lennon fue la persona más emocionante. Los Beatles eran superhéroes, y John era mi Beatle favorito en esa época. Fue increíble tener la oportunidad de conocerlo, fotografiarlo y tener esa experiencia. Y resultó muy significativo, porque después de que hice mis fotografías de John, fue asesinado.

P: ¿Y quién fue la persona más difícil de fotografiar?
R: Probablemente a Yoko Ono (ríe). Pero ella es muy amable, admiro su arte y fue muy generosa con el acceso a ambos en ese momento, cuando estaban haciendo el álbum ‘Double Fantasy’. Ella es una persona muy estricta y muy controladora, así que podía ser difícil y exigente, pero también es muy amable y estoy feliz de haberla conocido y haber trabajado con ella.
P: ¿Qué cree que estaría haciendo o diciendo ahora John Lennon sobre cómo está el mundo?
R: Él probablemente estaría diciendo ‘Imagine’, imagina cómo podría ser el mundo. Pero, sabes, siempre creemos que las cosas parecen realmente locas en el momento en el que estamos, pero si miras la historia mundial, ha habido muchas cosas locas durante siglos y milenios. Y la vida sigue. Por ejemplo, aquí estamos en Europa, en un lugar hermoso, la gente está feliz, veraneando, comiendo bien y todo. Y si vas, no sé, 1.000 o 2.000 kilómetros y hay una guerra terrible entre Rusia y Ucrania. Entonces, ¿cómo puede ser esto? Europa feliz y en medio de Europa hay un desastre. Esto es lo que el mundo es hoy. He visto mucho, como el genocidio en Ruanda, que he cubierto, esto no se detiene. Es la naturaleza humana y creo que seguirá así hasta el final de los tiempos.
P: ¿Cuál fue su trabajo más difícil en fotoperiodismo?
R: Bueno, en realidad, acabo de mencionarlo, el genocidio de Ruanda. Había conmigo muchos periodistas muy expertos y nadie había visto nada parecido. Fue la experiencia más pesada y difícil. Cuando salí de ahí, mi editor me llamó y me dijo: ¿Estás teniendo pesadillas? Y yo dije: «No, estoy durmiendo como un bebé, acabo de salir de una pesadilla».
P: ¿Y cuál fue la cobertura que más ha disfrutado en su carrera?
R: Los ocho años en el Soho de New York. Si pudiera tener una máquina del tiempo y volver atrás en la historia, no permanentemente, pero sí para visitar 1970, lo haría sin pensarlo dos veces.


SN 1280-23
P: ¿Qué reflexión hace sobre su trayectoria?
R: Estoy asombrado de que lo hice. Trabajé muy duro, cubriendo conciertos, la vida de la noche. Y en los 80 y 90, tomaba un avión e iba a algún lugar peligroso en el mundo para cubrir historias. Me siento agradecido de haber hecho este trabajo. He sobrevivido, no me han matado, como a muchos de mis colegas. Siento que mis fotografías son buenas, así que algo debo haber hecho bien.
EFE






