La Policía Nacional ha intensificado la presión sobre las redes de inmigración ilegal que operan en la ruta argelina con destino a las Pitiusas. Agentes de la UCRIF de la Comisaría de Ibiza han detenido durante el pasado mes de abril a once personas de origen argelino acusadas de patronear ocho de las embarcaciones que alcanzaron las costas de Ibiza y Formentera. Tras pasar a disposición judicial, diez de ellos han ingresado en prisión provisional.
En total, estas ocho embarcaciones transportaban a 134 personas, entre ellas 15 menores no acompañados (MENA) y un menor junto a su madre. Del total de pateras interceptadas, cuatro llegaron a Formentera, una a la playa de ses Salines en Ibiza, otra fue localizada por la Guardia Civil y tres más tuvieron que ser rescatadas por Salvamento Marítimo.
La investigación ha puesto el foco en una modalidad cada vez más frecuente y lucrativa para las organizaciones criminales: las pateras-taxi o de «ida y vuelta». De los once detenidos, cuatro capitaneaban este tipo de embarcaciones, equipadas con motores de gran cilindrada y consolas de mando que permiten cruzar el Mediterráneo en mucho menos tiempo.
Este sistema permite a las mafias reutilizar las embarcaciones y multiplicar sus beneficios al realizar varios viajes en poco tiempo si la meteorología acompaña. Sin embargo, la ambición de los patrones roza a menudo la tragedia. La Policía destaca el caso de un «taxi-patera» que, al ser detectado cerca de Formentera por la Guardia Civil, emprendió una huida a gran velocidad con un «temerario desprecio» por la vida de los ocupantes que llevaba a bordo.
Reincidentes con identidades falsas
Las pesquisas policiales han revelado que varios de los detenidos son «viejos conocidos» de las fuerzas de seguridad. Algunos de los patrones ya habían entrado en España anteriormente en otras pateras utilizando identidades falsas, una práctica habitual entre los miembros de estas redes para intentar eludir la acción de la justicia y reincorporarse a la actividad delictiva.
Con estas detenciones, la Policía Nacional asesta un golpe importante a la logística de las mafias en un mes de abril especialmente intenso en la llegada de embarcaciones a la zona sur de las Baleares.





