La motonáutica ibicenca tiene nombre propio y un dorsal que ya empieza a ser temido por los rivales: el 18. Los hermanos Alex Palau (Alejandro Prats Palau) y Nadia Prats Palau brillaron con luz propia este fin de semana en la playa del Arenal (Burriana), durante la segunda cita del Campeonato de España, demostrando que el talento y la ambición corren por las venas de la familia.
Alex Palau volvió a dejar claro por qué es la gran esperanza nacional para el próximo Europeo. En la categoría GP4, el piloto ibicenco no dio opción: logró la pole position y se impuso con autoridad en las dos mangas disputadas. Ni siquiera el fuerte temporal que obligó a suspender la tercera manga frenó a un Palau que disfruta en condiciones extremas. «Me lo he pasado muy bien con las olas que había; para esto me he preparado todo el invierno», confesó el piloto tras la carrera.
La nota agridulce llegó en GP2, donde los problemas mecánicos lastraron su actuación. Pese a lograr el segundo mejor tiempo en la crono, su moto se apagó en la primera manga. Gracias al trabajo titánico de sus mecánicos, pudo salir en la segunda manga para remontar y firmar un heroico tercer puesto que sabe a victoria personal.
Pero la gran historia del fin de semana también se escribió con nombre femenino. Nadia Prats Palau, que tras años apoyando a su hermano decidió dar el salto a la competición la pasada temporada, confirmó su meteórica progresión. Compartiendo la misma moto de GP4 que Alex, y bajo su asesoramiento personal, Nadia logró una espectacular segunda posición en la clasificación general.
La imagen de ambos hermanos compitiendo con el mismo número, compartiendo estrategias y celebrando podios se ha convertido en la más admirada del paddock nacional. Es la unión perfecta entre sacrificio, pasión y ADN ibicenco.

Sin tiempo para celebraciones, Alex Palau ya tiene la mirada puesta en el Campeonato de Europa, que arrancará a principios de julio en Portugal. El piloto continúa con un entrenamiento intensivo, tanto físico como mental, para llegar al cien por cien a la cita continental.
Visto lo visto en Burriana, el futuro de la motonáutica nacional ya acelera con fuerza… y lleva el número 18 grabado en el casco.





