El Class Bàsquet Sant Antoni tendrá que apelar a la épica si quiere jugar la próxima temporada en Primera FEB. El conjunto ibicenco cayó este sábado con claridad ante el Caja 87 en Sevilla (91-72), en el partido de ida de la última eliminatoria de ascenso, y queda obligado a firmar una remontada histórica en el duelo de vuelta, que se disputará el próximo 30 de mayo en un Pabellón Siroko Sa Pedrera que apunta al lleno absoluto.
El equipo dirigido por Josep Maria Berrocal nunca logró sentirse cómodo sobre la pista del Pabellón San Pablo, donde el ambiente fue espectacular y empujó a un Caja 87 más intenso, acertado en ataque y tremendamente sólido en defensa. Los sevillanos dominaron prácticamente todo el encuentro y castigaron cada error de un Sant Antoni demasiado irregular.
El arranque ya dejó señales preocupantes para los ibicencos. Aunque Stoilov inauguró el marcador con un mate, el conjunto local respondió rápidamente y empezó a imponer su ritmo. Cecilia lideró el primer estirón andaluz y el Caja 87 aprovechó las dificultades ofensivas del Class para abrir una primera brecha importante (17-6). Sólo el propio Stoilov mantenía con vida a los visitantes en unos primeros minutos marcados por la falta de fluidez ofensiva.
Tras un tiempo muerto de Berrocal, el Sant Antoni reaccionó tímidamente gracias a un triple de Gantt y una canasta de Johnson, pero el Caja 87 volvió a acelerar para cerrar el primer cuarto con ventaja (21-13).
La mejor versión pitiusa apareció en el inicio del segundo parcial. De la Rúa asumió galones y lideró un espectacular parcial de 0-11 que permitió al Class ponerse por delante (23-24). Sin embargo, la reacción fue efímera. Los sevillanos recuperaron el control castigando desde el perímetro y dominando el rebote, mientras el conjunto ibicenco volvía a desconectarse en ataque. El resultado fue demoledor al descanso: 51-34 y máxima preocupación para los visitantes.
El panorama empeoró todavía más tras el paso por vestuarios. El Caja 87 llegó a alcanzar una máxima ventaja de 23 puntos (60-37), dejando contra las cuerdas al equipo balear. Pero cuando todo parecía perdido apareció el orgullo del Sant Antoni. Johnson, Solarin y Gantt lideraron una reacción que devolvió algo de esperanza a los de Berrocal, capaces de reducir la diferencia hasta los diez puntos (65-55) tras un triple del escolta estadounidense.
Cuando mejor estaban los ibicencos, un triple casi sobre la bocina de Franch frenó el impulso visitante y dejó el marcador en 73-59 al final del tercer cuarto. El golpe fue duro y el Caja 87 supo gestionar mejor los últimos minutos. Con el público sevillano empujando sin descanso, los locales volvieron a escaparse hasta cerrar el encuentro con un contundente 91-72.
El Class Sant Antoni necesitará ahora una auténtica gesta en Ibiza para darle la vuelta a la eliminatoria y evitar quedarse, por tercer año consecutivo, a las puertas de la Primera FEB. Sa Pedrera dictará sentencia en un partido que promete emociones fuertes y un ambiente histórico.
Kai Johnson, con 15 puntos, y De la Rúa y Solarin, ambos con 13, fueron los más destacados del conjunto ibicenco. En el Caja 87 brillaron Soumbey-Alley, autor de 20 puntos, y Sergio Cecilia, con 15.





