Las carreteras de Ibiza empiezan a emitir señales de cambio. El Observatorio de Sostenibilidad de Ibiza & Formentera Preservation ha sacado a la luz los datos de movilidad de 2025 del Portal de Transparencia del Consell d’Eivissa, y las conclusiones reflejan un hito histórico: el uso del transporte público ha tocado techo absoluto coincidiendo, por primera vez en siete años, con un descenso real en el tráfico de la isla.
Durante el año pasado, el autobús público anotó 7,42 millones de viajes (un 1,4 % más que en 2024), registrando la cifra más alta desde que se inició la serie histórica en 2017. Paralelamente, la Intensidad Media Diaria (IMD) de la red viaria bajó hasta los 11.015 vehículos, lo que representa un descenso del 4,2 % respecto al año anterior.
La tasa de uso se situó en 45,2 viajes por habitante. Aunque el dato es plano respecto a 2024, supone un espectacular incremento del 44,5 % si se compara con 2022, año en el que se implantó la gratuidad del servicio.
Además, los primeros datos de la temporada 2026 invitan al optimismo: el Conseller de Movilidad, Mariano Juan, avanzó recientemente que el uso del autobús ha crecido un 30 % en la primera quincena de junio en comparación con el año pasado.
«El aumento del uso del transporte público es una noticia positiva porque reduce la dependencia del coche privado y disminuye las emisiones», explica Elisa Langley, coordinadora del Observatorio. No obstante, Langley advierte de que la tendencia a largo plazo sigue siendo creciente: respecto a 2018, el tráfico acumula un repunte del 5,76 %.
A pesar de las buenas cifras, desde el tejido social recuerdan que la responsabilidad no puede recaer únicamente en el ciudadano. Inma Saranova, directora de IbizaPreservation, ha roto una lanza en favor de los residentes:
- «Son precisamente los trabajadores, que muchas veces dependen del coche por no disponer de una alternativa pública frecuente o conectada, quienes sufren un modelo ineficiente».
- «No podemos pedir a la gente que cambie hábitos si primero no le damos opciones viables».
Para Saranova, la solución pasa por una reforma estructural e inmediata:
- Corto plazo: Convertir los aparcamientos disuasorios en verdaderos park & ride con lanzaderas controladas.
- Medio plazo: Cerrar tramos críticos de la red ciclista interurbana y regular los accesos a las playas.
- Largo plazo: Crear nodos intermodales, diseñar microtransporte para zonas rurales dispersas y regular la entrada de vehículos de alquiler en temporada alta.
El informe también analiza el parque móvil de Ibiza, el cual arroja una notable paradoja. En 2025 se matricularon 8.016 vehículos (un 20,45 % más), liderados por los turismos (4.679), la cifra más alta de la última década.
La parte positiva es la rápida electrificación: los vehículos híbridos, híbridos enchufables y eléctricos representaron el 31,82 % del total de las matriculaciones, una cifra abismal en comparación con el escaso 3 % que suponían en 2018. Sin embargo, Saranova matiza este éxito:
«No debemos confundir sostenibilidad con una simple sustitución de motores. Si mantenemos el mismo volumen de coches y la misma presión sobre el territorio, cambiaremos la tecnología pero no el modelo».
Máxima presión de los camiones
Por último, el informe destaca que los vehículos pesados alcanzaron su máximo histórico en la isla, representando el 4,4 % del tráfico diario. Este incremento responde al auge de la distribución logística y la actividad económica, lo que, según el Observatorio, requerirá de medidas específicas para garantizar la seguridad vial y optimizar el transporte de mercancías.
Los expertos apuntan a que la entrada en vigor de la ley para el control de la afluencia de vehículos a Ibiza puede estar detrás de esta ligera tregua en el asfalto, aunque habrá que esperar a los próximos años para confirmar si la isla ha iniciado, de verdad, su camino definitivo hacia la descarbonización.







Ni un carril bus en toda la isla.