El Partido Popular de Eivissa ha calificado de «delirante» que el PSOE defienda ahora mantener el Mercat Nou en su ubicación actual, después de, según el PP, ocho años de gestión municipal socialista en los que el edificio sufrió un importante deterioro y el mercado perdió actividad.
Según ha explicado el partido, desde el inicio de su mandato en el Ayuntamiento de Eivissa ha priorizado tanto la reparación del edificio como la dinamización comercial, mientras avanzan los trámites del futuro Mercat d’Eivissa.
Desde la formación conservadora consideran «llamativo» que ahora se plantee el mantenimiento del edificio actual como alternativa de futuro, cuando —recuerdan— la necesidad de renovarlo por completo no es nueva: ya hace una década el propio PSOE de Rafa Ruiz informó públicamente de su demolición. A juicio del PP, el problema no se limita a la ubicación del mercado, sino al estado del edificio y a sus necesidades de mantenimiento y modernización, por lo que tacha de «incoherente» que quienes gestionaron la ciudad durante ocho años planteen ahora mantener el mismo inmueble.
El proyecto impulsado por el PP y recogido en su programa electoral contempla construir un nuevo mercado en una ubicación que permitiría mantener operativo el actual mientras se levanta el nuevo equipamiento, trasladando la actividad solo cuando este esté terminado. Según el partido, esta fórmula evitaría el traslado de los paradistas a una infraestructura provisional durante años y garantizaría la continuidad de la actividad comercial durante las obras.

El PP sostiene además que un mercado provisional no puede limitarse a «unas lonas y unas mesas», como —afirma— pretendía el PSOE de Rafa Ruiz, sino que requeriría cámaras, instalaciones, accesibilidad y zonas de carga y descarga. Según cifras aportadas por la formación, aquella alternativa provisional tenía un coste cercano a los dos millones de euros, sin ofrecer, a su juicio, las mismas prestaciones que un mercado permanente.
El partido defiende que su propuesta permitiría evitar ese gasto y apostar directamente por el equipamiento definitivo. Según el PP, una vez construido el nuevo mercado, el espacio que ocupa actualmente el edificio podría convertirse en una zona verde vinculada al Parc de la Pau, una idea que el alcalde de Eivissa, Rafael Triguero, ya ha planteado en declaraciones anteriores a los medios.
El PP Ciutat d’Eivissa ha acusado, por último, al PSOE de Rafa Ruiz de intentar «generar conflicto» con cada iniciativa que presenta el Equipo de Gobierno «por mero interés partidista», y ha defendido la necesidad de un mercado «moderno, accesible, funcional y preparado para las próximas décadas».





