El Consell de Ibiza y el Consell de Mallorca han firmado el convenio para llevar a cabo la prueba piloto destinada al tratamiento de residuos procedentes del área ambiental de Ca na Putxa de Ibiza en las instalaciones del servicio público de gestión de residuos urbanos de Mallorca.
De este modo, y no sin polémica, se da respuesta a un problema ambiental de alcance autonómico que afecta a la isla de Ibiza ante el inminente fin de la vida útil del vertedero de Ca na Putxa, y permite a Baleares avanzar hacia el objetivo de vertido cero establecido por las directivas de la Unión Europea, según ha informado el Consell de Ibiza. El acuerdo tendrá una duración de un año, prorrogable por un año más.
El convenio firmado indica que el traslado de residuos entre islas está previsto tanto en la Ley de Residuos de Baleares como en el Plan Director Sectorial de Residuos de Mallorca, ambos aprobados en 2019. Asimismo, asegura que la planta de residuos mallorquina dispone de capacidad suficiente para tratar los residuos de la fracción resto procedentes de Ibiza.
El acuerdo establece que será responsabilidad del Consell de Ibiza el transporte marítimo y terrestre de los residuos, así como los gastos derivados de dicho transporte. El envío de los residuos se realizará a través de la empresa concesionaria del servicio público de gestión de residuos urbanos de Ibiza, UTE GIREF, y deberá comunicarse a la empresa concesionaria de Mallorca, TIRME, S.A., con diez días de antelación. La prueba se iniciará con un envío máximo de siete camiones tipo plataforma al día.
Los residuos deberán ser preparados en Ibiza, embalados, en concreto, y compactados con flejes y envueltos en film retráctil. El transporte se realizará mediante plataformas completamente cerradas o vehículos con caja totalmente cerrada, tal y como se establece en el acuerdo.
Como contraprestación por los servicios de tratamiento de cada una de las fracciones de residuos, se abonará al concesionario del servicio de gestión de residuos urbanos de la isla de Mallorca la tarifa vigente, así como los impuestos correspondientes.
Por otro lado, se constituirá una comisión encargada del seguimiento y de la correcta ejecución de la prueba piloto. Esta comisión estará integrada por representantes del Consell de Mallorca, del Consell de Ibiza y del Govern balear.





