A cinco días del eclipse total de Sol más esperado en España en más de un siglo, las primeras indicaciones apuntan a un escenario cálido y con buena visibilidad para Ibiza y Formentera, aunque los expertos piden prudencia hasta los últimos días.
El eclipse tendrá lugar el miércoles 12 de agosto, coincidiendo con la puesta de sol. En Ibiza, la fase parcial comenzará en torno a las 19:38-19:39 h, y el momento de máxima ocultación —con el Sol ya muy bajo sobre el horizonte oeste— se producirá aproximadamente entre las 20:30 y las 20:33 h. Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), las Illes Balears serán de las últimas zonas de España desde las que se podrá contemplar el fenómeno, que no se repetía en la isla desde 1905.
Calor intenso, con sensación térmica de 37 grados
Las primeras estimaciones para la jornada manejan temperaturas en torno a los 26 ºC a primera hora de la mañana, que subirían hasta cerca de 33 ºC a mediodía, para situarse alrededor de 31 ºC en el momento del eclipse.
Se esperan vientos flojos, en torno a 15 km/h con rachas de 18 km/h, humedad relativa alta (cercana al 75 %) y una sensación térmica que podría rondar los 37 ºC durante el fenómeno. Son cifras que, de confirmarse en los próximos boletines oficiales, dibujan una tarde muy calurosa y bochornosa.
Pocas nubes, pero no cero riesgo
En cuanto a la nubosidad —la gran incógnita de cara a la observación—, un estudio climatológico elaborado por AEMET junto con la Universidad de A Coruña, basado en datos históricos de 2010 a 2025 corregidos con observaciones por satélite, sitúa al Mediterráneo y a Baleares entre las zonas con mayor frecuencia histórica de cielos despejados o poco nubosos durante la franja horaria del eclipse, muy por delante de la cornisa cantábrica, donde la probabilidad de cielo despejado baja hasta el 30-50 %.

Aun así, ese estudio climatológico no es una predicción para el día concreto: solo indica qué es lo más probable según el comportamiento histórico de la zona.
Los meteorólogos insisten en que un pequeño banco de nubes o una ligera bruma costera, aunque el porcentaje global de cielo cubierto sea bajo, podría bastar para deslucir el momento justo del máximo.
La calima, la otra incógnita
Con una humedad relativa elevada, temperaturas altas y viento flojo, no se puede descartar cierta pérdida de transparencia atmosférica por bruma o calima.
Sin embargo, esto no equivale necesariamente a una intrusión de polvo sahariano: para confirmarlo habrá que consultar el producto específico de AEMET que vigila a diario las intrusiones de polvo mineral.
El boletín especial de AEMET, ya en marcha
Ayer viernes, 7 de agosto, ha arrancado el boletín especial que AEMET mantendrá actualizado a diario hasta el día del eclipse, con previsión general, nubosidad, riesgo de incendios y avisos meteorológicos. Sus primeras estimaciones sitúan al área cantábrica como la más comprometida por nubosidad, con intervalos de nubes de evolución vespertina también esperados en el tercio oriental peninsular y en zonas de Andalucía.
El secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, ha explicado que la certeza real sobre si el cielo estará despejado o cubierto no llegará hasta pocas horas antes del eclipse, o como mucho el día previo, por lo que ha recomendado seguir de cerca la web de AEMET en los días previos al fenómeno. La información también podrá consultarse en el visor interactivo habilitado en la plataforma del «trío de eclipses» (trioeclipses.es).






