Eran las ocho de la tarde de ayer, lunes 5 de octubre, hora punta de compras en cualquier supermercado de la isla. Una mujer salía de un conocido establecimiento de la entrada de Sant Antoni y se disponía a abrir su coche, pero el mando no respondía. Pensó que se habría quedado sin pila y abrió metiendo la llave en la cerradura.
La casualidad quiso que, al ir a devolver el carrito, se encontrase con un amigo al que hacía tiempo que no veía. Este le contó que acababa de tener el mismo problema: no había podido cerrar su coche con el mando.
Dos jóvenes que intentaban cerrar su vehículo junto a ellos, antes de entrar a comprar, escucharon la conversación y estaban en las mismas. Uno de ellos les dio la clave, aquello no era un ‘misterioso fallo colectivo de las llaves’, sino que probablemente había un inhibidor de frecuencia cerca. Aseguró que a él le habían robado en un aparcamiento de Ibiza recientemente con esa misma técnica.
Justo en ese momento, los mandos volvieron a funcionar. ¿Les habría oído quien manejaba el aparato?
Cómo funciona
El robo mediante inhibidores consiste en interferir la señal del mando a distancia y no es la primera vez que nos encontramos con denuncias de robos en este sentido en Ibiza.
El objetivo es impedir que el coche se cierre cuando el conductor pulsa el botón al bajarse. El aparato emite una señal más potente en la misma banda de frecuencia (habitualmente 433 o 868 MHz) y «tapa» la orden de cierre, que nunca llega al vehículo.
El conductor suele dar por hecho que el coche ha quedado cerrado y se marcha. Los ladrones, que acostumbran a esperar a pocos metros, acceden al interior sin forzar cerraduras ni activar alarmas y se llevan lo que encuentren dentro bolsos, maletas o cualquier objeto de valor.
No es una técnica nueva en la isla. En abril de 2023 corrió como la pólvora un audio de WhatsApp en el que un vecino denunciaba un intento de robo con este método en pleno centro de Ibiza, en el que, además, dijo haber visto cómo abrían otros coches.
Existe, además, una variante distinta, el llamado «ataque de relé», en el que los delincuentes amplifican o capturan la señal de las llaves inteligentes (keyless) para abrir y arrancar el vehículo a distancia.
Consejos para evitarlo
Comprueba siempre el cierre manualmente. No te fíes solo del sonido del mando ni del destello de las luces. Lo que hay que hacer es tirar de la manilla de la puerta para asegurarte de que está cerrada.
Cierra con la llave física. Si el mando no responde a la primera o sospechas que hay interferencias, usa el espadín metálico para cerrar de forma mecánica y tira de la manilla para comprobar.
Presta atención al entorno. Quienes usan inhibidores suelen estar cerca, en coches próximos o en portales. Si el mando falla de forma inusual, desconfía.
No dejes objetos de valor a la vista y llévate lo importante, aunque creas que el coche está bien cerrado.
Existen también las fundas o cajas Faraday para las llaves keyless cuando estés en casa o en un restaurante, ya que bloquean las ondas y evitan que se clone o amplifique la señal.

Instala sistemas antirrobo físicos, como barras para el volante o los pedales, que siguen siendo un buen elemento disuasorio.
Si sospechas que has sido víctima de este método o detectas actividad extraña en un aparcamiento, conviene avisar a la Policía y también a los responsables del establecimiento.
La Policía Nacional de Ibiza no ha recibido recientemente denuncias por robo en vehículos con inhibidores, aunque sí es una práctica conocida en la isla. Noudiari ampliará la información con datos de denuncias en policía local de Sant Antoni, de haberlas. Mientras tanto, mucha prudencia.
Por política de empresa y motivos de seguridad, el supermercado en cuestión no hace declaraciones ni facilita información sobre sus aparcamientos.






