Aena (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea), responsable del aeropuerto de Ibiza, ha respondido a las preguntas de Noudiari sobre los presuntos vertidos fecales que, según once entidades denunciantes, tendrían su origen en el citado aeropuerto y que habrían acabado en el Torrent de sa Font, el cauce que desemboca en es Codolar, dentro del Parque Natural de ses Salines. Aena en su respuesta deja la puerta abierta a que el problema no venga de sus instalaciones o no solo de sus instalaciones.
Según explica la empresa pública, la depuradora del aeropuerto trata las aguas que genera la propia instalación y las reutiliza después para el riego, un sistema que —asegura— le permite ahorrar bastante agua.
El matiz llega cuando Aena admite que, en momentos puntuales, sí puede escapar agua hacia el exterior. Ocurre, dice, cuando hay picos de consumo o tormentas fuertes que llegan a saturar los aliviaderos de alguna de las fases del proceso de depuración. En esos casos, reconoce, sale «algo de agua ya tratada». En los últimos tiempos no se han registrado tormentas pero sí un alta afluencia a sus instalaciones por ser temporada alta en Ibiza.
Sobre las analíticas, la compañía explica que la más reciente es de julio y que todavía no tiene los resultados, aunque insiste en que las anteriores no mostraron ninguna anomalía. También confirma que ya hay prevista una inversión para ampliar la depuradora, y que están valorando actuar sobre los baños del aeropuerto para reducir el caudal que llega al sistema de tratamiento.
Ahora bien, Aena no admite que el vertido detectado venga realmente del aeropuerto. Es más, introduce otro factor en la ecuación ya que relata que el Torrent de sa Font no pasa solo junto a sus instalaciones, sino también junto a otras a lo largo de su recorrido, y apunta que esas otras instalaciones «también pueden estar originando vertidos ocasionales». Con esta respuesta no niega por completo que el que el vertido pueda venir de sus instalaciones pero insinúa que podría estar originado en otros lugares del recorrido.
Cómo empezó todo
Esta respuesta llega después de que el viernes 7 de agosto once entidades sociales, ecologistas y vecinales denunciaran públicamente los vertidos, apoyándose en cuatro campañas de muestreo hechas entre el 12 de junio y el 22 de julio por un laboratorio autorizado por la Conselleria de Salut.
Las entidades son Aliança per l’Aigua, Amics de la Terra, Associació per la Defensa de l’Aigua d’Eivissa, Associació de Propietaris Forestals, Associació de Productors d’Agricultura Ecològica d’Eivissa i Formentera (APAEEF), Associació de Veïns de Can Frígoles, Associació de Veïns de Rafal Trobat, Associació de Veïns de sa Caleta, GEN-GOB, Institut d’Estudis Eivissencs y revista 078.

Los resultados que presentaron entonces eran preocupantes: en las cuatro campañas se superaron las 2.420 unidades formadoras de colonias de E. coli por cada 100 mililitros —el máximo que puede medir el método usado—, lo que según los denunciantes multiplicaba por al menos doce el límite permitido para regar zonas verdes con agua depurada.
Ese mismo viernes, justo unas horas después de conocerse la denuncia, el Ayuntamiento de Sant Josep decidió cerrar de forma preventiva el baño en es Codolar, justo frente a la desembocadura del torrente, al detectar niveles de E. coli y enterococos por encima de lo permitido. Este lunes, 10 de agosto, el consistorio confirmaba a Noudiari que la playa sigue cerrada mientras se esperan los resultados de los nuevos análisis realizados hoy mismo.
Medio Ambiente se pone en marcha
El asunto no es menor, porque el torrente vierte directamente en es Codolar, un espacio dentro del Parc Natural de ses Salines d’Eivissa i Formentera. Por eso las entidades denunciantes habían pedido que las administraciones actuaran con urgencia para aclarar de dónde sale la contaminación y qué efectos puede tener sobre esta zona protegida.
Por su parte, la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural confirma que sus Agentes de Medio Ambiente ya habrían acudido la zona con anterioridad a la denuncia, levantando acta y tomando muestras cuyos resultados aún están pendientes. Según explican, esos análisis servirán para determinar el alcance real de la posible afección al parque natural y decidir, en función de lo que se encuentre, si hay que iniciar actuaciones o incluso abrir un expediente sancionador.
En cuanto a quién vigila realmente lo que ocurre en el torrente, la Conselleria recuerda que las competencias sobre el dominio público hidráulico —y el control de los vertidos— corresponden a la Direcció General de Recursos Hídrics.







FASTIC de AENA… sé puede escapar agua, pero serán pocavergonyes? AENA 3: Eivissa 0, mos toca menjar sa merda? i una merda per aquest ens plegat de cabronazi