Antonio Escandell Torres, de 85 años y vecino de Sant Joan de Labritja, lleva desaparecido desde la tarde del viernes 31 de julio. Dieciocho días después, el dispositivo de búsqueda sigue activo cada mañana, ahora bajo la dirección de la Guardia Civil y con el trabajo de campo de Bomberos del Parque Insular y su unidad canina junto con Protección Civil.
Todas las personas implicadas están poniendo todo de su parte e incluso dedicando más tiempo del estipulado para tratar de encontrarle… hallar al menos una pista o indicio. Pero nada sucede.
Entre quienes participan en el operativo no decae la esperanza pero todos son conscientes de que el tiempo juega en contra de encontrarlo con vida. Desde Emergències del Govern balear confirman que los bomberos peinan la zona cada día de 8 a 12 horas. Lo cierto es que la unidad canina está incluso más tiempo en el campo, desafiando las altas temperaturas de estos días. Quieren encontrarle como sea. Protección civil está implicado desde el primer día y sus agentes agotan las horas buscando a Taronges.
Pero no son los únicos. Personas que prefieren mantener su anonimato salen cada día con sus propios perros o en solitario a hacer diferentes recorridos dentro de lo que ha podido ser el radio del desaparecido.
Escandell —conocido en el pueblo como Toni «Taronges» o Toni d’en Xic Taronges— fue visto por última vez sobre las 19.00 horas del 31 de julio en el entorno de su vivienda, en el Camí d’en Vidal, una zona rural entre Sant Joan y la carretera de Benirràs.

Padece alzhéimer y demencia senil, y tiene, además, problemas de audición, lo que complica que pueda responder a quienes lo llamen.
Pero hay un factor a su favor: es un pagès conocedor del campo y del terreno y acostumbrado a moverse por los alrededores. Aunque esa misma familiaridad con el campo también ha ampliado enormemente el abanico de lugares posibles, dificultando acotar la búsqueda.
Cómo ha evolucionado el operativo
Desde la primera noche se movilizaron Bomberos de Ibiza —al mando del Puesto de Mando Avanzado instalado junto a su casa—, la Policía Local de Sant Joan, la Guardia Civil con su unidad canina, agrupaciones de Protección Civil de varios municipios y un buen número de vecinos y voluntarios.
El radio era entonces de unos 300 metros alrededor de la vivienda pero se ha ido ampliando al no obtener resultados positivos. Un helicóptero de la Guardia Civil y drones se sumaron a la búsqueda por este mismo motivo.
Decenas de cazadores de Ibiza se ofrecieron a colaborar aportando su conocimiento del monte, y la asociación SOS Desaparecidos y Emergencias 112 mantienen activa la difusión de su fotografía y descripción.
Por respeto a su familia, el grupo folklórico de la colla de Sant Joan suspendió su ballada festiva con motivo de las fiestas que iban a celebrar en el Pou de Labritja, que es precisamente una de las zonas que se ha rastreado.
Según los datos más recientes, el dispositivo ha pasado de una presencia continua a un formato más concentrado: Bomberos de Ibiza, con brigada canina, trabajan ahora en un horario de 8.00 a 12.00 horas.
La investigación ha quedado en manos de la Guardia Civil, tal y como explican desde Emergències. Noudiari ha solicitado
Por su parte, personas voluntarias lo han rastreado por puntos como el Camí de Cas Vidals, el entorno de Can Taronges, la carretera de Benirràs con sus cunetas y zonas boscosas, la serra d’en Lluquí Sanç, la vénda de Cas Cavallers, ses Arcades, el pou de Labritja…
Qué hipótesis se manejan
Ninguna fuente oficial ha planteado públicamente un escenario cerrado sobre lo ocurrido. La hipótesis de trabajo que ha guiado el grueso de los recursos durante estas casi tres semanas sigue siendo la de una persona con alzhéimer que se desorientó cerca de su domicilio y no pudo regresar ni pedir ayuda, agravado por su sordera.
Los responsables del operativo han citado en varias ocasiones la estadística que manejan en este tipo de casos ya que en torno al 90% de las personas mayores con alzhéimer que se pierden aparecen a poca distancia de su vivienda, lo que explica que buena parte del esfuerzo se haya concentrado, cuadrícula a cuadrícula, en el entorno cercano a su casa antes de ir ampliando el círculo.
No se han descartado tampoco otros escenarios, y cada aviso vecino de un posible avistamiento —incluidos los registrados en la carretera hacia Santa Gertrudis— se ha verificado sobre el terreno, hasta ahora sin resultado.
Las posibilidades de encontrarlo con vida
Las probabilidades de un desenlace con vida se reducen a medida que pasan los días. Ese pronóstico se agrava por tratarse de pleno verano en Ibiza, con temperaturas altas y una necesidad de hidratación que resulta crítica para cualquier persona mayor expuesta al calor durante tiempo prolongado, más aún si tiene dificultades para orientarse o comunicarse. Pero Escandell conoce como nadie el terreno, todas las fincas, pozos y refugios.
Pasadas casi tres semanas sin ningún hallazgo ni pista sólida y aunque la búsqueda no se ha detenido las posibilidades de un desenlace positivo se reducen.
Cómo colaborar
Cualquier persona que crea haber visto a Antonio Escandell Torres o disponga de información sobre su paradero puede llamar al 112. Las autoridades insisten en que cualquier publicación sobre el caso en redes sociales debería basarse únicamente en fuentes oficiales, después de que en las primeras semanas circularan rumores no confirmados sobre su hallazgo.






