El cierre al paso de personas de la zona inferior del paseo del Muro, al final del puerto de Ibiza y que desató un aluvión de reacciones indignadas entre los vecinos de Vila, respondió a un motivo puntual de seguridad y ya ha quedado resuelto, según ha confirmado la Autoridad Portuaria de Balears (APB) a Noudiari.
Fuentes de la APB explican que el acceso se cortó porque una embarcación de gran eslora requería amarrar en esa zona del muelle, y que, por motivos de seguridad, fue necesario restringir el paso.
El corte se limitó al fin de semana del 15 y 16 de agosto, sábado y domingo, y desde el lunes 17 el paseo vuelve a estar abierto con normalidad, insisten.
Un recorrido tradicional entre los ibicencos
El tramo afectado forma parte de un recorrido muy arraigado entre los vecinos de la isla, que tanto en verano como en invierno suelen subir por la parte superior del muelle y bajar por la inferior (o viceversa) como parte de su paseo habitual. Por eso, la imagen de la valla cortando el paso generó una respuesta inmediata en redes sociales.
La polémica estalló después de que Vicent Ferrer, ex concejal y vilero de referencia, hijo del pintor Vicent Ferrer Guasch, compartiera una fotografía propia de la valla. La imagen fue después difundida por el filólogo Isidor Marí Mayans, una de las voces de referencia de Eivissa, lo que multiplicó su alcance y provocó una oleada de comentarios de indignación.
En su publicación, Ferrer denunciaba el cierre y lo enmarcaba en una serie de actuaciones previas —la reforma de la bahía, la privatización del Club Náutico— que, a su juicio, van alejando a los vecinos del uso de espacios históricos del puerto. Varios vecinos pidieron protestas similares a las vividas recientemente en Palma contra la masificación turística, mientras otros apuntaron a la connivencia de responsables municipales y autonómicos con la Autoridad Portuaria.
La versión de los comerciantes, confirmada ahora por la APB
Antes de que la propia Autoridad Portuaria diera su versión oficial, la página de Facebook «Vecinos comerciantes puerto Ibiza», de la asociación del mismo nombre, ya había salido al paso asegurando que el paseo por la parte superior del Muro permanecía abierto en todo momento y que lo único cerrado era la parte inferior, por seguridad y de forma puntual. Esta versión fue cuestionada por varios vecinos, que insistían en que el paseo tradicional siempre ha incluido poder acceder libremente a toda esta zona, por lo que el cierre parcial era igualmente criticable.
Por su parte, IGY Ibiza Marina, concesionaria de los atraques de yates junto a esta zona del puerto explicaba a Noudiari que no estaban vinculados con el cierre al paso de peatones de esta zona.
La explicación ofrecida ahora por la APB coincide en lo esencial con la de los comerciantes ya que el el cierre fue temporal, motivado por un amarre concreto, y el acceso quedó garantizado de nuevo desde el lunes.
El debate de fondo continúa
Pese a la confirmación del carácter puntual del cierre, el episodio ha reavivado un debate de fondo entre parte de los vecinos, que consideran que la anteposición, aunque sea temporal, de necesidades de amarre de un buque privado a un espacio de paso público y tradicional refleja una tendencia más amplia de progresiva restricción del uso vecinal de los espacios históricos del puerto de Ibiza.
En este caso, rechazan la simple presencia de esa reja permanente, más allá de si está abierta o cerrada, «porque ya indica que es una zona a la que se va a restringir el paso siempre que la APB lo considere», lamentan.






