El Hospital de Formentera cuenta desde ya con un nuevo parque fotovoltaico que permitirá ahorrar cerca de 30.000 euros anuales en la factura eléctrica y permitirá cubrir cerca del 20% de la demanda eléctrica del hospital.
La nueva instalación generará más de 150 MWh de energía al año, que se sumarán a los 55 MWh anuales que producía la instalación anterior. Con esta ampliación, la producción fotovoltaica del centro superará los 205 MWh anuales y permitirá reducir la necesidad de adquirir electricidad de la red.
El conjunto de la instalación funciona en la modalidad de autoconsumo individual y da servicio al Hospital de Formentera. De este modo, el centro aprovecha la energía solar para atender sus necesidades eléctricas y avanza en el uso de energías renovables.
El conseller balear de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro, ha inaugurado hoy la nueva instalación fotovoltaica del Hospital de Formentera, acompañado de la directora del Instituto Balear de la Energía (IBE), Marta Pons; la consellera de Bienestar Social del Consell de Formentera, Cristina Costa; la directora de la Residencia de Mayores, María Victoria Cegarra; el subdirector del Hospital de Formentera, Gonzalo Espí, y el director de Gestión y Servicios Generales, Francisco Javier Marí.

Durante la visita, Sáenz de San Pedro ha destacado que «esta instalación nos permite mejorar las instalaciones sanitarias, reducir la factura eléctrica en cerca de 30.000 euros anuales y generar sombra, un aspecto especialmente importante después de un verano como el que hemos vivido. En definitiva, mejoramos los espacios para los pacientes y los trabajadores del hospital». El conseller ha remarcado también que «la transición energética se traduce en ahorro para las familias, el sector público y el sector privado».
Esta actuación forma parte del trabajo que el Govern impulsa, a través del IBE, para instalar placas fotovoltaicas en las cubiertas y los aparcamientos de los edificios públicos. A la instalación de Formentera se suman otras actuaciones, como las del Hospital de Inca, la sede de IB3 y el IES Marratxí, con el objetivo de generar energía renovable para el consumo de los propios centros, reducir la factura eléctrica y aprovechar los espacios ya construidos.






