Pepe y Vizio (Granada) forman un dúo que ha hecho de la mezcla su propio lenguaje, llevando la raíz flamenca hacia territorios donde conviven la rumba, el rap y los sonidos urbanos. Con una identidad profundamente ligada al sur, representan una generación que entiende la tradición como un punto de partida desde el que explorar nuevas formas de expresión.
Este dúo nace de una mezcla de influencias que sobre el papel podrían pertenecer a mundos diferentes. ¿En qué momento os dais cuenta de que esa mezcla podía convertirse en una identidad propia?
Pepe: Creo que al principio ni siquiera éramos demasiado conscientes de estar buscando una identidad. Simplemente hacíamos la música que nos salía de dentro y juntábamos todo lo que habíamos escuchado y vivido. El flamenco estaba ahí porque es nuestra raíz, pero también estaban el rap, la música urbana, el pop… Cuando empezamos a ver que esa mezcla se repetía de manera natural en nuestras canciones, entendimos que ahí había algo nuestro.
Vizio: Sí, creo que la identidad apareció antes de que nosotros la supiéramos definir. No nos sentamos a decir “vamos a mezclar esto con esto”. Salía así porque somos así. Y cuando alguien de fuera empezó a reconocer ese sonido como algo propio de Pepe y Vizio, fue cuando nos dimos cuenta de que habíamos encontrado nuestro lenguaje.
Granada tiene una larga historia artística y de artistas que han mezclado el flamenco con otros géneros. ¿Cuánto hay de Granada en vuestra manera de entender y hacer música?
Pepe: Muchísimo. Granada tiene una forma muy particular de vivir la música. El flamenco está en la calle, en las familias, en los barrios, pero también hay una tradición muy fuerte de mezclar y de no tener miedo a cruzar caminos. Haber crecido allí hace que para nosotros esas mezclas no sean algo extraño.
Vizio: Granada está incluso cuando no hablamos de Granada. Está en la manera de sentir, en las referencias, en la forma de cantar y hasta en la manera de entender la noche y la calle. Es una ciudad que musicalmente te da muchísimo sin que te des cuenta.
Habéis crecido escuchando flamenco, pero también rap, música urbana y otros sonidos. ¿Recordáis qué artistas o discos os hicieron entender que no era necesario escoger entre unos géneros y otros?
Pepe: Para nosotros escuchar a artistas que ya habían cruzado esas fronteras fue muy importante. El propio flamenco tiene una historia enorme de gente que ha experimentado y ha llevado la tradición a lugares nuevos. Y luego estaban todos los artistas de rap y de música urbana que escuchábamos de pequeños. Todo eso nos hizo entender que no había que elegir.
Vizio: También creo que la generación que nos precede nos quitó muchos complejos. Cuando ves que artistas que admiras pueden coger una raíz muy tradicional y llevarla a otro sitio sin perder su personalidad, piensas: “¿Por qué nosotros no?”. Al final, la música que escuchas termina formando parte de ti aunque pertenezca a mundos diferentes.
En vuestra música la raíz flamenca sigue estando muy presente aunque la llevéis hacia otros terrenos. ¿Qué elementos sentís que nunca pueden desaparecer para que una canción siga representándoos?
Pepe: Para mí, la forma de interpretar. Puedes cambiar una producción, un ritmo o incluso la estructura de una canción, pero hay una manera de decir las cosas y de sentirlas que tiene que seguir ahí.
Vizio: Y la emoción. Eso es fundamental. El flamenco no es solamente unos sonidos concretos; también es una manera de contar, de interpretar y de enfrentarte a una canción. Podemos hacer un tema más urbano o más electrónico, pero si perdemos esa verdad, deja de ser Pepe y Vizio.
Cuando empezasteis a mezclar esos lenguajes, ¿os encontrasteis alguna vez con prejuicios tanto desde el mundo del flamenco como desde el urbano? ¿Sentís que esas barreras se han ido rompiendo?
Pepe: Sí, seguramente hemos encontrado de todo. Siempre hay gente que piensa que si haces algo diferente estás traicionando una raíz o que, si vienes del flamenco, no puedes entrar en determinados espacios. Pero también hemos encontrado mucha gente con ganas de escuchar cosas nuevas.
Vizio: Y creo que las barreras se han ido rompiendo porque al final el público es mucho más abierto de lo que a veces pensamos. La gente escucha una canción y decide si le llega o no. Para nosotros lo importante nunca ha sido demostrar que pertenecemos a un género, sino hacer música que tenga sentido para nosotros.

¿Cómo nace normalmente una canción de Pepe y Vizio? ¿Partís de una letra, una guitarra, un ritmo, una experiencia… o cada tema encuentra su propio camino?
Pepe: No tenemos una fórmula. Hay canciones que nacen de una guitarra, otras de una melodía, otras de una frase que aparece en cualquier momento y te quedas con ella. Y también hay temas que empiezan directamente produciendo.
Vizio: Incluso a veces empezamos jugando, sin saber muy bien qué estamos haciendo, y de repente aparece algo. Lo bonito es no intentar controlar demasiado el proceso. Cada canción te va diciendo lo que necesita.
Vuestras canciones pueden pasar de momentos muy emocionales a otros mucho más pensados para bailar. ¿Qué os resulta más difícil: conseguir que una canción emocione o conseguir que tenga ese punto de energía que funciona en directo?
Pepe: Las dos cosas tienen su dificultad. Emocionar es muy difícil porque tienes que conseguir que algo que es muy tuyo también le pertenezca a otra persona. Pero hacer una canción que funcione en directo requiere otra energía y otra construcción.
Vizio: A nosotros nos gusta precisamente intentar que convivan las dos cosas. Que puedas estar escuchando una letra y sintiendo algo, pero que al mismo tiempo tengas ganas de moverte. Cuando conseguimos que una canción tenga emoción y energía a la vez, sentimos que hemos dado con algo especial.
Sois dos artistas construyendo una misma identidad. Cuando no coincidís sobre hacia dónde debe ir una canción, ¿cómo resolvéis esas diferencias y cuánto termina aportando esa tensión creativa al resultado?
Pepe: Discutimos, claro. Pero creo que es necesario. Si los dos pensáramos exactamente igual, probablemente muchas canciones serían más planas.
Vizio: Al final tienes que aprender a escuchar al otro y entender por qué está defendiendo una idea. Muchas veces uno está viendo algo que el otro no había visto. Esa tensión, si se lleva bien, hace que la canción crezca.
Pepe: Y también hemos aprendido a saber cuándo dejar una discusión y simplemente escuchar el tema. Hay veces que la canción misma te da la respuesta.
¿Qué habéis aprendido el uno del otro desde que comenzasteis este proyecto que probablemente no habríais aprendido haciendo música por separado?
Vizio: A confiar más en las ideas del otro. Cuando trabajas solo, tienes mucho control, pero también puedes encerrarte en tu propia visión. Tener a alguien al lado te obliga a escuchar y a salir de tus propios límites.
Pepe: Yo diría que también hemos aprendido a no tener miedo a probar. A veces uno propone algo que sobre el papel parece una locura y luego resulta ser precisamente lo que necesitaba la canción.
Hay canciones que cambian por completo cuando empiezan a tocarse ante público. ¿Os ha ocurrido que el directo os haya hecho entender de otra manera alguno de vuestros propios temas?
Pepe: Constantemente. En directo descubres cosas que en el estudio no puedes saber. Hay canciones que pensabas que iban a funcionar de una manera y el público las lleva hacia otro sitio.
Vizio: Y también cambia nuestra forma de interpretarlas. Una canción puede tener una energía en el estudio y, después de tocarla muchas veces, acabar siendo otra cosa encima de un escenario. El público también forma parte de esa canción.
El jueves llegáis a Las Dalias, un escenario por el que este año han pasado propuestas y generaciones musicales muy diferentes. ¿Qué os atrae de llevar vuestra música a Ibiza y a un espacio como este?
Pepe: Ibiza siempre ha tenido esa capacidad de juntar gente y músicas muy diferentes. Para nosotros tocar allí es una oportunidad de llevar nuestro sonido a un público que quizá viene de referencias completamente distintas a las nuestras.
Vizio: Y Las Dalias tiene una personalidad muy especial. No es solamente tocar en un escenario; hay una energía y una historia detrás del lugar. Nos apetece mucho ver cómo nuestra música encaja en ese ambiente y qué pasa cuando la gente empieza a hacerla suya.
Para alguien que todavía no haya visto a Pepe y Vizio en directo, ¿qué queréis que se lleve cuando termine el concierto?
Pepe: Que haya sentido algo. Que haya cantado, bailado, se haya emocionado o simplemente haya descubierto una canción que quiera volver a escuchar.
Vizio: Y que entienda que Pepe y Vizio no es solamente lo que escucha en un disco. En directo somos mucho más libres, hay otra energía y pasan cosas que no puedes planear.
Pepe: Si alguien se va con ganas de volver a vernos, entonces hemos hecho nuestro trabajo.
Concierto en Las Dalias, jueves 8 de octubre. Más información en Lasdalias.es






