El nuevo proyecto hotelero Nômade Temple Ibiza ha celebrado un encuentro con medios de comunicación, instituciones y representantes de la sociedad ibicenca para dar a conocer de primera mano su propuesta experiencial y arquitectónica en el norte de la isla, en Portinatx.
El director del establecimiento, Benjamin Cowtan, fue el encargado de dar la bienvenida a los asistentes y exponer los pilares de este proyecto, que busca ir más allá del modelo hotelero convencional. La propuesta prioriza el diseño emocional, la integración de la comunidad local y una variada agenda cultural y de bienestar.
El complejo dispone de 182 estudios, suites, lofts y villas construidos a partir de la reutilización de una edificación preexistente. Al conservar elementos estructurales originales como los arcos del antiguo inmueble, el proyecto reduce el impacto ambiental de la obra y aprovecha los espacios abiertos. En la construcción han intervenido artesanos locales utilizando materiales tradicionales de la isla como la piedra blanca, la madera de sabina y baldosas de terracota hechas a mano.
En el ámbito gastronómico, la oferta se diversifica en varios espacios con identidad propia:
- Tavla: Enfocado como un punto de encuentro para viajeros y cocina internacional.
- Café Libre: Orientado a la gastronomía del día a día.
- Kuu Jū: Una barra íntima de técnica japonesa elaborada con producto mediterráneo.
- 4FU3GOS (La Popular): Ubicado junto al mar y centrado en la cocina a la brasa y la pesca de proximidad.
Fuerte tirón del mercado americano
Durante el acto, Cowtan valoró de forma muy positiva el ritmo de reservas de la temporada, destacando el notable incremento de huéspedes procedentes del continente americano —con especial empuje de Estados Unidos, México y Brasil—, además de los mercados tradicionales como Reino Unido y Europa continental. En este contexto, el director calificó de «paso muy importante» la reciente confirmación de la ruta directa entre Nueva York e Ibiza operada por United Airlines.
A escala operativa y de contenidos, el hotel ofrece entre ocho y nueve actividades diarias enfocadas al bienestar físico y mental, como terapias de sonido (sound healing) o sesiones de yoga impartidas por instructores locales, con el objetivo de consolidar el espacio como un «organismo vivo» integrado en el tejido humano de Sant Joan y el norte de Ibiza.













