El presidente del Consell de Ibiza y conseller de Promoción Turística, Vicent Marí, ha lamentado hoy la publicación en las Islas Baleares del manifiesto «violento» de ‘Menys Turisme, Més Vida’. Según ha denunciado, bajo el pretexto de la protesta turismofóbica, el documento «invita a los manifestantes a realizar acciones violentas, cubriéndose la cara y el cuerpo con ropa oscura para evitar ser identificados por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado».
Marí ha manifestado su absoluto respeto a todas las manifestaciones y protestas, «pero siempre dentro del marco de la Ley y con el respeto escrupuloso a la propiedad pública y privada». En este sentido, el presidente insular ha pedido «máximo respeto por todos aquellos negocios legales que operan cumpliendo las normas, que aportan riqueza a nuestra isla y que generan puestos de trabajo».
Por el contrario, ha recordado que la oferta ilegal ya está siendo perseguida de forma firme por las autoridades, destacando la «lucha implacable» del Consell Insular y los ayuntamientos contra el alquiler turístico irregular. «Lo que no queremos ahora son justicieros que quieran imponer sus normas a golpe de violencia y coacciones», ha zanjado con dureza.
Desde el Consell de Ibiza han querido recordar que la isla es pionera en la aplicación de políticas de control de flujos turísticos para reducir el impacto de esta industria. Gracias a estas medidas, se consiguió reducir el Índice de Presión Humana (IPH) en 13.366 personas durante el mes de agosto de 2025 en comparación con el año anterior.
Esta bajada es especialmente significativa en un contexto en el que la población residente ha aumentado en más de 30.000 personas desde 2014. Según la institución, estos resultados son fruto de dos acciones clave:
- La eliminación de la publicidad de 19.000 plazas turísticas ilegales en las principales plataformas de comercialización.
- La Ley de limitación de vehículos, que logró reducir en 32.000 el número de coches que llegaron a Ibiza en 2025.
El colectivo justifica el uso de métodos drásticos y señala directamente lo que consideran las acciones más combativas del manual:
- Justificación del sabotaje: La plataforma asegura textualmente que «hacer pintadas o poner silicona en los cerrojos de viviendas de alquiler turístico ilegal que incumplen la ley no es violencia».
- Ataque al modelo y las instituciones: Acusan a las autoridades de inacción y culpan al turismo de ejercer la verdadera fuerza desde arriba: «Denunciamos la violencia de la destrucción del territorio, de la expulsión de los vecinos o de no poder acceder a una vivienda». Además, vinculan el modelo turístico con «desahucios, gentrificación, agresiones físicas, sexuales y verbales que ocurren cada verano».
- Manual para evitar la «represión»: El colectivo admite que el manual responde a una «tendencia creciente» de la población hacia la vía de la acción directa y argumentan que la publicación del documento sirve para «orientar estas acciones hacia formas más seguras frente a la represión».
- Aviso de más movilizaciones: Critican que el Govern y los consells ignoran sus propuestas y advierten de que es «necesario dar un paso adelante».







Colla de gilipollas.
Cuando se llegan a estos extremos muy posiblemente es que ya este todo desbordado y las autoridades competentes -o incompetentes- no hay hecho su trabajo en muchos años, y todavía está por ver que lo hagan. Nula planificacion, el dinero siempre por delante de la calidad de vida de los residentes. Y encima se extrañaran ahora y pondran el grito en el cielo.
limitar no és prohibir, no sé si està clar
Propestar si!! A tope!! Violencia cero!!! No a la violencia!! Da pes cul tot lo q es puga