El último estudio del GEN-GOB sobre el estado de las praderas de Posidonia oceánica en Ibiza concluye que 17 de las 18 estaciones analizadas en 2025 se hallan en «situación desfavorable» por el elevado porcentaje de posidonia muerta, han denunciado desde la organización medioambiental en una nota de prensa.
Las zonas más críticas se sitúan en la bahía de Talamanca, donde la media de pradera muerta alcanza el 50 %, con valores de entre el 30 % y el 70 %, y en Cala Vedella, donde el deterioro se ha acentuado en los últimos años.
El informe se enmarca en la Xarxa Posidonia del Govern balear y ha contado con la financiación de Ibiza Preservation y el apoyo del Ayuntamiento de Sant Josep, han detallado desde el GEN.
Como aspecto positivo, destaca el estado de las praderas en Cala Roja, que, a causa de la menor presión humana, presenta una mayor estabilidad de pradera viva.
El informe relaciona la grave degradación con el fondeo de embarcaciones, los vertidos de salmuera de desaladoras, los emisarios submarinos y las olas de calor marinas.
Los sensores de temperatura instalados en varios puntos han confirmado episodios estivales con el agua por encima de los 28 grados, el umbral máximo de tolerancia de la planta autóctona.
El seguimiento, iniciado en 2019 mediante técnicas no destructivas, continuará este año con nuevas inmersiones entre marzo y octubre para evaluar la evolución de las praderas, han anunciado desde el GEN-GOB.
EFE






