La violencia ha vuelto a manchar el fútbol regional en Ibiza, y esta vez con un responsable directo con nombre y cargo. El Ayuntamiento de Sant Antoni ha condenado de forma tajante la actitud del segundo entrenador del Luchador, presunto autor del lanzamiento de una botella que impactó contra un juez de línea durante el encuentro del pasado domingo frente a la PE Sant Jordi.
Los hechos, calificados por el consistorio como «absolutamente inadmisibles», ocurrieron en el tramo final del partido disputado en el campo municipal de Sant Antoni. Según recoge el acta arbitral, el técnico —que ya había sido amonestado previamente— fue expulsado del encuentro. Lejos de acatar la decisión, reaccionó lanzando un bidón de agua que golpeó el brazo del asistente, lo que obligó a la suspensión inmediata del choque.
El agresor se enfrenta ahora a un serio horizonte judicial y deportivo. El asistente arbitral, tras pasar por un centro médico para obtener el parte de lesiones, ha interpuesto una denuncia ante la Policía Nacional.
En paralelo, la Federación Balear de Fútbol ya estudia el caso y se esperan sanciones ejemplares dada la gravedad de la agresión y el cargo de responsabilidad que ostenta el implicado.
Desde el gobierno local han recordado que las instalaciones municipales deben ser espacios seguros y formativos, señalando que este tipo de comportamientos son la antítesis de los valores deportivos.
«Es necesario mantener el respeto absoluto hacia el equipo arbitral», insisten desde el Ayuntamiento, apelando a la responsabilidad directa de los cuerpos técnicos para evitar que el deporte se convierta en un escenario de violencia.
El compromiso municipal es ahora firme: colaborar estrechamente con las entidades para que individuos con este tipo de actitudes no tengan cabida en el fútbol ibicenco.
Desde el club de Sant Antonio se han condenado también estos hechos: «Queremos expresar nuestro más firme rechazo a cualquier forma de violencia, agresión o comportamiento antideportivo dentro y fuera de los terrenos de juego. Christian Núñez, miembro de nuestro cuerpo técnico, lanzó un botellín de agua al suelo con la mala fortuna que impactó al juez de línea», indican.
La entidad deportiva continúa diciendo que, «acto seguido. pidió disculpas al afectado, mostrando su arrepentimiento por lo vivido en el terreno de juego fruto de la tensión e importancia del enfrentamiento», prosigue.
«Condenamos enérgicamente cualquier incidente de este tipo y mostramos nuestro apoyo a todas las personas que hayan podido verse afectadas. Asimismo, reiteramos nuestro compromiso de trabajar activamente para fomentar un entorno seguro, inclusivo y respetuoso para jugadores, cuerpos técnicos, árbitros, aficionados y todas las personas que forman parte del fútbol», concluye el comunicado del Luchador.






