Ibiza es la única isla del archipiélago donde el fondeo ilegal sobre posidonia no solo no se reduce, sino que empeora. Un dato altamente preocupante que se extrae de los datos del Servicio de Vigilancia de la Posidonia del Institut Balear de la Natura (IBANAT), que en 2025 operó con 19 embarcaciones y realizó cerca de 181.500 actuaciones informativas y de vigilancia en todo el litoral balear.
Estas embarcaciones han logrado reducir la media de fondeos inadecuados en Illes Balears hasta el 6,4 %, uno de los valores más bajos desde que arrancó el servicio (el máximo se registró en 2018, con un 17,3 %).
Pero esa buena noticia no se extrapola a Ibiza. Según los datos del Informe Mar Balear que contiene estas cifras los fondeos inadecuados detectados en la isla de Ibiza se han duplicado entre 2024 y 2025, pasando de 1.719 a 3.468 casos en solo doce meses.
En términos porcentuales, Ibiza pasó de un 10,3 % en 2024 a un 21,3 % en 2025, el valor más alto registrado en la isla desde 2018 (26,4 %), y muy por encima de la media balear.
Mientras el porcentaje de fondeos inadecuados en Mallorca (6,4 %), Menorca (5,3 %) y Formentera (2,2 %) mantienen cifras contenidas o incluso en mínimos históricos, Ibiza destaca como la excepción negativa del conjunto del archipiélago.



Una presión que crece sin control sobre el número de embarcaciones
El informe recuerda que la presencia de embarcaciones recreativas en el litoral balear va en aumento, sobre todo en temporada alta, pero que todavía se desconoce cuántas embarcaciones navegan y fondean realmente en las playas de las Illes Balears.
El fondeo con cadenas, cabos, anclas o muertos sigue siendo una amenaza directa para las praderas de Posidonia oceanica, una especie protegida a escala europea, nacional y autonómica tanto por su valor como especie como por el hábitat que forma.
En este contexto, Ibiza presenta además otro dato revelador sobre la presión náutica: pese a ser la isla con menor número total de boyas de amarre de bajo impacto ecológico (39, frente a las 115 de Mallorca), es la que destina la mayor proporción de amarres —un 21 %— a embarcaciones de gran eslora, de más de 15 y más de 20 metros. Es decir, menos infraestructura de fondeo controlado y, proporcionalmente, más presión de grandes embarcaciones.
Los otros indicadores del informe
El resto del capítulo Respuesta incluye datos generales sobre la gestión del medio marino balear:
Ports IB gestionó en 2025 ocho campos de boyas de bajo impacto ecológico en toda Baleares, con Mallorca a la cabeza (tres campos, 115 boyas), seguida de Menorca, Cabrera y Formentera (94, 90 y 88 boyas respectivamente) e Ibiza, a la cola (un campo, 39 boyas).
La recogida de residuos flotantes en el mar balear ha caído de más de 200 toneladas anuales entre 2004 y 2010 a apenas 28 toneladas en 2024, en paralelo a la reducción de la flota del Centro de Coordinación de Limpieza del Litoral, que ha pasado de 40 a 22-23 embarcaciones desde 2021. El plástico sigue siendo el principal residuo recogido, con cerca del 40 % del total.
La ciencia ciudadana marina continúa creciendo: la plataforma Observadores del Mar ha validado más de 24.000 observaciones en España desde 2000, una de cada tres en aguas baleares, y 8 de cada 10 de las registradas entre 2020 y 2025 en Baleares se localizan en áreas marinas protegidas.
El capítulo completo Respuesta puede consultarse en la web del Informe Mar Balear: www.informemarbalear.org







CONTROLS?? no interessa, gràcies … patetic