En plena polémica por las obras de ampliación del aeropuerto de Ibiza, entidades sociales, ecologistas y asociaciones de vecinos de la isla de Ibiza han denunciado hoy en la sede del Institut d’Estudis Eivissencs los vertidos de aguas residuales procedentes de la depuradora del Aeropuerto de Eivissa al Torrent de sa Font.
Este curso de agua que desemboca directamente en el Parc Natural de ses Salines d’Eivissa i Formentera, incluido en la Red Natura 2000, el Convenio Ramsar y el patrimonio mundial de la UNESCO.
La denuncia se basa en los resultados de cuatro campañas de muestreo realizadas entre el 12 de junio y el 22 de julio por un laboratorio autorizado por la Conselleria de Salut.
No es la primera vez que se denuncian posibles vertidos de la depuradora del aeropuerto de Ibiza.
Los análisis en esta ocasión «evidencian incumplimientos sistemáticos en dos ámbitos: por un lado, respecto a los valores límite de emisión establecidos por el Real Decreto 509/1996, la norma que transpone la Directiva Europea sobre tratamiento de aguas residuales urbanas»; y por otro, «respecto a los parámetros de calidad exigidos por el Real Decreto 1620/2007 para la reutilización de aguas depuradas destinadas al riego de zonas verdes, que es precisamente uno de los usos que el aeropuerto hace de parte de su efluente», denuncian.
Según las entidades denunciantes, en ninguna de las cuatro campañas realizadas el agua procedente de la depuradora cumplió con ninguna de las dos normativas.
Las organizaciones destacan que, desde el punto de vista ambiental, los incumplimientos detectados son especialmente graves.
El Real Decreto 509/1996 fija unos límites máximos para parámetros como la contaminación orgánica y los sólidos en suspensión: una DBO₅ de 25 mg O₂/l, una DQO de 125 mg O₂/l y sólidos en suspensión de 35 mg/l.
La depuradora del aeropuerto superó estos límites en todas las campañas analizadas.
El valor máximo se registró el 8 de julio de 2026, con una DBO₅ de 427 mg O₂/l (17 veces el límite legal), una DQO de 870 mg O₂/l (siete veces el límite) y unos sólidos en suspensión de 643 mg/l (18 veces el límite).
DBO₅ — Demanda Bioquímica de Oxígeno a los 5 días. Mide la cantidad de oxígeno que consumen los microorganismos para degradar la materia orgánica biodegradable presente en el agua, en un periodo estándar de 5 días. Es un indicador de la carga orgánica biodegradable de un vertido.
DQO — Demanda Química de Oxígeno. Mide la cantidad de oxígeno necesaria para oxidar químicamente (mediante un agente oxidante fuerte) toda la materia orgánica presente, sea o no biodegradable. Por eso suele dar un valor más alto que la DBO₅, ya que incluye también compuestos no biodegradables.
Sólidos en suspensión (SS) — Cantidad de partículas sólidas (orgánicas o inorgánicas) que no están disueltas y permanecen en suspensión en el agua, medidas normalmente por filtración y pesada del residuo.
Los incumplimientos también se repitieron el 12 de junio, el 25 de junio y el 22 de julio, sin que los análisis reflejen ninguna tendencia de mejora.
La gravedad del caso se incrementa, según las entidades, porque este efluente se vierte al Torrent de sa Font, que desemboca directamente en el Parc Natural de ses Salines d’Eivissa i Formentera, un espacio protegido incluido en la Red Natura 2000, el Convenio Ramsar y el patrimonio mundial de la UNESCO.
Contaminación fecal incompatible con el riego de zonas verdes
Desde el punto de vista sanitario, las entidades consideran especialmente preocupante el incumplimiento relacionado con la contaminación fecal y la normativa de reutilización de aguas depuradas.
El Real Decreto 1620/2007 establece para el riego de zonas verdes urbanas, parques y jardines —que es precisamente el uso que el aeropuerto hace de parte de su efluente— un límite máximo de 200 unidades formadoras de colonias (UFC) de la bacteria fecal E. coli por cada 100 mililitros.
En las cuatro campañas realizadas, los niveles de E. coli superaron los 2.420 UFC por 100 mililitros, que es el límite superior de cuantificación del método analítico utilizado, por lo que la contaminación real podría ser incluso mayor.
En cualquier caso, el valor medido supone como mínimo 12 veces el límite legal permitido, y esta superación se repitió de forma idéntica en todas las fechas analizadas: 12 de junio, 25 de junio, 8 de julio y 22 de julio.
Los niveles de enterococos también presentaron saturación del método analítico en todas las campañas.
Las entidades alertan además de que, dado que el efluente de la depuradora se vierte al Torrent de sa Font, que desemboca directamente en Es Codolar, existe un riesgo real de que estas aguas con una elevada carga fecal lleguen a zonas de baño, con un posible riesgo para la salud de los bañistas y un eventual incumplimiento de la normativa sanitaria sobre calidad de aguas de baño.
Por ello reclaman que se evalúe la suspensión cautelar del uso de estas aguas para riego hasta que no se garantice su calidad y que las administraciones competentes realicen controles urgentes de la calidad del agua de baño en Es Codolar.
Las entidades apuntan a un problema estructural de la depuradora
Las organizaciones denuncian que no se trata de un episodio puntual. El patrón observado en las cuatro campañas, con valores muy superiores a los límites legales y sin signos de mejora, apunta —según su interpretación— a un problema estructural de funcionamiento o a una capacidad insuficiente de la instalación, y no a una avería temporal.
Las entidades señalan que se trata de una EDAR ya existente que no estaría logrando depurar correctamente las cargas actuales, una situación que consideran especialmente preocupante ante la prevista ampliación del aeropuerto, que supondría un incremento del 29 % de la superficie de la terminal y la duplicación de las puertas de embarque.
La denuncia se produce en un contexto de creciente preocupación por la gestión ambiental del aeropuerto.
Un amplio grupo de entidades sociales y ecologistas ha firmado recientemente un manifiesto contra la ampliación prevista por AENA.
Además, el GEN ha solicitado recientemente a la Guardia Civil que investigue el abastecimiento de agua potable de la instalación por presuntas extracciones ilegales de pozo.
Los resultados analíticos presentados este jueves añaden, según las entidades, una nueva dimensión a estas preocupaciones: la depuradora del aeropuerto ya presenta dificultades para tratar adecuadamente las cargas actuales y una ampliación de la capacidad aeroportuaria podría agravar la situación.
Las entidades participantes en la rueda de prensa, por orden alfabético, son: Aliança per l’Aigua, Amics de la Terra, Associació per la Defensa de l’Aigua d’Eivissa, Associació de Propietaris Forestals, Associació de Productors d’Agricultura Ecològica d’Eivissa i Formentera (APAEEF), Associació de Veïns de Can Frígoles, Associació de Veïns de Rafal Trobat, Associació de Veïns de sa Caleta, GEN-GOB, Institut d’Estudis Eivissencs y revista 078.
Las entidades denunciantes exigen a AENA que facilite de forma inmediata los datos técnicos de la depuradora, incluida su capacidad de diseño, el caudal vertido y los datos de entrada a la planta, además de acreditar que dispone de autorización de vertido vigente y de concesión para la reutilización de aguas conforme a la normativa actual.
También reclaman que la Direcció General de Recursos Hídrics actúe con urgencia para detener una situación que consideran un riesgo grave de contaminación del Torrent de sa Font y del acuífero de la zona de Es Codolar, con posibles afecciones a los valores naturales del Parc Natural de ses Salines d’Eivissa i Formentera.
Asimismo, solicitan que la Conselleria de Salut realice controles urgentes para garantizar que la ciudadanía no está entrando en contacto con aguas fecales, tanto en el riego de los jardines del aeropuerto como en las aguas de baño de Es Codolar.
Finalmente, las entidades anuncian que remitirán todos los resultados analíticos a la Fiscalía de Medio Ambiente y al SEPRONA para que se abra una investigación sobre los hechos denunciados.







sa merde de AENA, com sempre, fan lo que volen, a nes jutgats ja mateix, quin fàstic
Aena sólo mira su propio interés. Es un ENTE fantasmagórico estatal siniestro, con un poder oscuro que le importa un rábano el bienestar del pueblo de Ibiza. Y los políticos locales a callar y mirar para otro lado.
Nunca te dan explicaciones y si las pides es, de mala gana y a posteriori.
Si el ajuntament de Sant Josep tuviera el poder, que no lo tiene ni lo tendrá, cortaría inmediatamente el suministro de agua al aeropuero de Ibiza que se vería obligado a cerrarlo por insalubre aparte del escándalo monumental que se formaria.
En 24 horas el ENTE FANTASMAGÓRICO solucionaría el problema y pediría perdón a los ibicencos por semejante desatino.
Dudo mucho que eso suceda
Deben tener buenisima materia organica esas aguas, a juzgar por los frondosos cañaverales que estan saliendo y tapando todo este desaguisado en dicho torrente, estrategicamente tapado en su parte final por «codols». En cuanto a ampliar el aeropuerto, cuando sepan mantener el actual ya será mucho el avance, Si la isla no se expande, no veo porque lo tiene que hacer el aeropuerto, y mas cuando esta situado sobre una parque natural, que costó lo suyo en su día que lo reconocieran como lo que es.