La borrasca Adam ha dejado un episodio de lluvias torrenciales de gran intensidad en Ibiza y Formentera, donde las precipitaciones acumuladas durante el domingo y el lunes han superado los 200 litros por metro cuadrado en algunos puntos. La Mola, en Formentera, encabeza los registros de las Pitiusas con 205,8 litros por metro cuadrado, seguida del aeropuerto de Ibiza, con 199,3, y Santa Eulària des Riu, con 184,4.
Los datos, difundidos este lunes por la cuenta especializada BMeteo, corresponden al acumulado de los días 18 y 19 de octubre y eran provisionales a las 17.00 horas. Las cifras ofrecen una nueva dimensión de un temporal que ha causado numerosas incidencias en ambas islas y ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de emergencias.
La cantidad registrada en La Mola supera los 200 litros por metro cuadrado en apenas dos días, mientras que el aeropuerto ibicenco se queda a las puertas de esa cifra. En Santa Eulària, los 184,4 litros acumulados ayudan a explicar la fuerza con la que el agua ha bajado por torrentes y calles del municipio durante las últimas horas.
Uno de los puntos más afectados en Ibiza ciudad ha sido de nuevo el barrio de es Pratet, especialmente en la zona próxima al puerto y a la avenida de Santa Eulària. Las lluvias de la madrugada del lunes volvieron a anegar establecimientos, accesos y calles, en un episodio que ha reavivado las quejas de vecinos y comerciantes por los problemas de drenaje de la zona.
Durante la mañana, propietarios y trabajadores de varios negocios tuvieron que achicar agua y tratar de limitar los daños. La avenida de Santa Eulària, uno de los principales accesos a Vila, permaneció cortada en ambos sentidos durante varias horas y posteriormente se reabrió parcialmente.
Los afectados han vuelto a señalar el aparcamiento de es Pratet como uno de los puntos que, a su juicio, agravan la acumulación de agua. Según explicaron a NouDiari, la falta de suficientes aliviaderos y alcantarillas favorece que el agua se estanque y termine desbordándose hacia los establecimientos cercanos.
Las inundaciones también han dejado una importante cantidad de residuos arrastrados por las escorrentías, incluidos plásticos que han llegado a diferentes puntos de la ciudad y al mar.
Torrentes crecidos
El municipio de Santa Eulària ha sufrido especialmente los efectos de las precipitaciones durante la jornada del lunes. Según la información municipal recogida por NouDiari, las lluvias provocaron una importante acumulación de agua en el torrente de ses Dones, en es Puig d’en Valls, cuyo paso tuvo que cerrarse. También se registraron incidencias en sa Llavanera y es Figueral.
Las imágenes de la desembocadura de los torrentes de es Figueral y Cala Llenya mostraron la fuerza con la que el agua alcanzaba la costa, dejando importantes acumulaciones y daños en las playas. Es Canar también se vio afectado, especialmente en la zona del paseo y en varios aparcamientos que quedaron parcialmente inundados.
En la zona de Bungalow Park, en es Figueral, una roca de grandes dimensiones se desprendió y cayó sobre la calzada. El incidente obligó a intervenir para retirar el obstáculo y despejar la vía, aunque no provocó daños personales.
El Ayuntamiento también informó de inundaciones en dos viviendas de la zona de Font des Murtar y en otra situada en el polígono 7. Además, los servicios de emergencia tuvieron que intervenir en Cala Mestella para sacar de la zona a una persona que había pasado la noche allí junto a su vehículo.
Formentera, golpeada
En Formentera, La Mola ha concentrado los mayores registros de precipitación de las Pitiusas durante este episodio. La fuerza de las lluvias quedó reflejada el domingo en la iglesia de El Pilar, donde el agua llegó a inundar el interior del templo.
La playa de Cala Saona también sufrió los efectos de una importante riada que transformó parte de la arena en un torrente, con profundos surcos y evidentes daños en la superficie.
Los registros publicados por NouDiari durante el domingo ya situaban a La Mola a la cabeza de las precipitaciones en las Pitiusas. A las 12.45 horas se habían acumulado 178,4 litros por metro cuadrado, mientras que otras estaciones de Formentera y el aeropuerto de Ibiza superaban también los 100 litros. Los nuevos datos provisionales de BMeteo, correspondientes al conjunto de los días 18 y 19, elevan el acumulado de La Mola hasta los 205,8 litros.
La diferencia entre ambas cifras responde a que corresponden a distintos momentos de medición, por lo que no deben interpretarse como registros contradictorios.
Alerta roja
La gravedad del episodio llevó a activar la alerta roja por lluvias y tormentas en Ibiza y Formentera durante el domingo. Las precipitaciones provocaron cortes de carreteras, balsas de agua en vías principales, contenedores desplazados por las corrientes e inundaciones en bajos comerciales, garajes y viviendas particulares.
Entre las incidencias más destacadas figuró el cierre del acceso al aeropuerto de Ibiza a la altura de los túneles de Platja d’en Bossa debido a la acumulación de agua. La tormenta también afectó a la operativa aérea: 27 cancelaciones y 16 desvíos de vuelos durante el domingo.
Ante las consecuencias del temporal, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias se desplazaron desde su base de Bétera, en Valencia, rumbo a Ibiza y Mallorca para incorporarse al operativo coordinado por el servicio de Emergencias 112. Entre las tareas previstas figuraban el achique de agua, la retirada de obstáculos y el apoyo a los servicios de rescate.
Además, se suspendieron las clases del lunes en Ibiza, Formentera y Mallorca como medida preventiva ante el riesgo de nuevas inundaciones.
Las precipitaciones acumuladas durante el domingo y el lunes han dejado un balance de inundaciones, daños materiales e importantes dificultades para la movilidad en numerosos puntos de Ibiza y Formentera.
Los 205,8 litros por metro cuadrado registrados en La Mola, los 199,3 del aeropuerto de Ibiza y los 184,4 de Santa Eulària muestran la magnitud del episodio, aunque los datos de BMeteo todavía son provisionales.
Mientras continúan las tareas para retirar agua, despejar vías y recuperar las zonas afectadas, la evolución meteorológica y el estado de los torrentes siguen siendo factores clave para evaluar las consecuencias del temporal en las Pitiusas.






