En cuestión de pocas semanas, numerosas rotondas, rectas y cruces del municipio de Sant Josep, desde la avenida de Sant Agustí de Cala de Bou a Sant Jordi, pasando por Platja d’en Bossa o la propia entrada a Sant Josep, han aparecido coronadas por postes con cámaras de seguridad incluidas que registran todo lo que sucede en esos puntos.
Conductoras y conductores, además de ciudadanos de a pie, se han visto sorprendidos por esta profusión de cámaras en lo que parece ser una nueva red de videovigilancia y control del tráfico.
Y así es porque todo el despliegue forma parte del nuevo «modelo de gestión inteligente» del municipio de Sant Josep, anunciado en julio y que se ha ido materializando durante el verano con la instalación de estos dispositivos.
Son un total de 28 puntos equipados con cámaras fijas de última generación alimentadas por placas solares, además de sistemas de lectura automática de matrículas, de dos puntos de control semafórico e infraestructuras de comunicación.

Según destaca el Consistorio, el nuevo sistema permite «reforzar la prevención de delitos, facilitar la investigación de incidencias, localizar vehículos relacionados con hechos delictivos o administrativos, y mejorar la gestión del tráfico y la coordinación de los servicios de emergencia».

Hace pocos días, el pasado 3 de septiembre, comprobábamos de qué forma se están empleando estas cámaras. Entonces, la Policía Local de Sant Josep informó de que el día anterior se había registrado un siniestro entre dos motos y que, tras la colisión, uno de los implicados abandonó el lugar, dejando a una persona lesionada, omitiendo del deber de socorro, entre otras infracciones.

Las imágenes tomadas por la cámara ubicada junto a la rotonda de entrada en el pueblo permitieron identificar plenamente al «fugitivo».
«El nuevo sistema de videovigilancia del municipio se encuentra actualmente en fase de puesta en marcha y muy pronto estará plenamente operativo», destacaba la Policía Local, que aseguraba que la protección que permite va de la mando de los derechos ciudadanos: se hace «con las garantías legales correspondientes, preservando la intimidad y cumpliendo estrictamente la normativa de protección de datos».

Esto puede tranquilizar, al menos en parte, a los lectores que se han puesto en contacto con este medio lamentando la «hipervigilancia» repentina del municipio, que les ha causado impresiones encontradas.




Sistemas automáticos de reconocimiento de matrículas
Estos sistemas automáticos de lectura de matrículas, conocidos como ANPR por sus siglas en inglés (Automatic Number Plate Recognition), son cámaras que captan las matrículas de los vehículos y, mediante software de reconocimiento de caracteres (OCR), las convierten en datos que pueden utilizarse con muchos objetivos.
Controlar accesos a zonas restringidas, detectar vehículos buscados o relacionados con alguna incidencia, controlar tráfico y movilidad o comprobar matrículas en determinados controles policiales son algunas de sus funciones.
Estas cámaras están financiadas con fondos europeos NextGenerationEU, al igual que otras dos actuaciones en la misma línea: las patrullas aéreas inteligentes, formadas por drones con base fija, y las pantallas monoposte que ya se pueden ver en algunas zonas del municipio y que no han gustado a todos los vecinos.
Las tres actuaciones representan una inversión global de 1.023.725 euros, financiada en un 94 % con los citados fondos europeos.
Aunque las cámaras son el elemento más llamativo ya que son las más visibles y estar ya integradas en el día a día de los ciudadanos, la principal actuación es el operativo de patrullas aéreas inteligentes (drones), «un proyecto pionero que convierte a Sant Josep en el primer municipio de Europa en disponer de una infraestructura permanente de estas características», destacaron desde el Consistorio en su presentación.

Son seis patrullas aéreas autónomas en apoyo de los agentes de la Policía Local, formadas por seis bases autónomas distribuidas por diferentes puntos del municipio, desde las que los drones pueden despegar, aterrizar y recargarse automáticamente, con una autonomía de hasta cuarenta minutos por operación.
Estos drones ya se están utilizando para la detección de infracciones de tráfico y fiestas ilegales, entre otros usos.
El sistema puede operar tanto en servicios programados como en situaciones de emergencia, y dará apoyo en accidentes de tráfico, incendios, búsqueda de personas desaparecidas, control de aglomeraciones, vertidos ilegales, disciplina urbanística o protección de los espacios naturales, según destacó el Consistorio durante su presentación el pasado julio.
Todo el sistema está gestionado desde un nuevo centro de control operativo instalado en la Jefatura de la Policía Local.
«Las actuaciones forman parte de una estrategia orientada a modernizar los servicios públicos, incorporar herramientas tecnológicas avanzadas a la gestión de la seguridad y proteger de manera más eficiente el territorio, adaptando los recursos municipales a los nuevos retos derivados de la dispersión geográfica, la presión turística y la necesidad de preservar el entorno natural», remarcan desde Sant Josep.
IBETEC (Agencia Balear de Digitalización, Ciberseguridad y Telecomunicaciones), Aqualia y Salinera Española han cedido espacios para la instalación de algunas de las estaciones del sistema de patrullas aéreas.
Por su parte, el jefe de la Policía Local, José Antonio Granados, señaló en la presentación del operativo que los tres proyectos «permitirán disponer de más información, actuar con mayor rapidez y coordinar mejor los operativos para ofrecer una respuesta más eficaz ante cualquier incidencia».







Pensaba que eran para controlar la venta de drogas en Bossa. Ya estoy más tranquila.
Eso parece que hoy, en pleno 2026 y con todo este despliegue de medios, es imposible de abarcar (guiño, guiño…)
Dicho esto, ojalá sirvan realmente para las intenciones que describen… pero la realidad es que 15 minutos de un par de agentes en una acera de la avenida Sant Agustí bastarían para engrosar las arcas públicas de forma significativa con la de sanciones que se podrían aplicar: distracciones en el coche, acelerones, velocidad excesiva, móvil al volante, gente con pies en el salpicadero, gente con perros sin atar, sin recoger excrementos, lanzando colillaspor la ventana, basura, gente depositando en la acera electrodomésticos…
Eh, pero lo dicho, que ojalá las cámaras ayuden a resolver todo este incivismo.
me imagino que con tanta camara, drones, puntos de control y no se que mas etc..s, la delincuencia en sant josep de sa talaia será residual o mas o menos un 0,00% si no es así os las han colado sin haber pensado en las consecuencias y otro si digo, los paneles no sirven para nada si solo dan publicidad a entretenimientos que estan pasando oo ya han pasado …
Me gustaría saber qué hemos hecho los ibicencos para tener que estar vigilados las 24h como si estuviéramos en prisión.
Y quién provee el software de reconocimiento. ¿Seguro que solo se va a usar para lo que dicen que se va a usar?
Gran hermano habemus…..i cóm diu sa Diosa Tanit, també estic més tranquil…sic