Agentes de la Sección Fiscal y Fronteras de la Guardia Civil del Aeropuerto de Ibiza, en una operación conjunta con el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, han intervenido 2.100 cajetillas de tabaco de contrabando y han levantado la correspondiente acta de infracción contra un varón de 31 años y origen rumano.
Los hechos ocurrieron en la mañana del jueves 5 de agosto, durante los controles rutinarios de verificación fiscal que se realizan a los pasajeros en la terminal de llegadas.
El nerviosismo del viajero al recoger su equipaje despertó las sospechas de los agentes, que lo interceptaron cuando se disponía a abandonar la terminal.
El hombre, que había volado desde Estambul con escala en Madrid, respondió a las preguntas de los agentes con evasivas, por lo que fue trasladado a las dependencias de la aduana del aeropuerto para someter sus pertenencias a una inspección exhaustiva.
Tras pasar sus dos maletas facturadas y la mochila por el escáner y proceder después a una apertura manual, los agentes hallaron en su interior las 2.100 cajetillas de tabaco, con un valor de mercado de 12.600 euros.
Sin precintos fiscales y muy por encima del límite legal
Al analizar la mercancía intervenida, los agentes comprobaron que carecía de los precintos fiscales obligatorios. Además, la cantidad superaba con creces los límites permitidos para uso personal, lo que llevó a los efectivos a incautar la totalidad del tabaco y a formular la correspondiente denuncia por contrabando.
Esta infracción puede acarrear multas de hasta el triple del valor de la mercancía intervenida.






