Ayer, el icónico islote de Es Vedrà se convirtió en protagonista de un espectáculo natural que parecía sacado de una postal romántica. Una nube orográfica sobre su cima de 382 metros, fue ondulando suavemente y regenerándose mientras el viento la empujaba contra la abrupta roca caliza, creando una imagen llena de misterio que ha captado en un espectacular timelapse del creador digital, fotógrafo y videógrafo Marc C.D. que ha cedido el vídeo a Noudiari.
Este islote, deshabitado y de gran valor ecológico, se alza frente a Cala d’Hort en el municipio de Sant Josep y es uno de los paisajes más reconocibles de Ibiza. Tristemente, la zona del mirador de s’Era d’en Mataret se masificó tanto que hubo que tomar medidas para evitar el deterioro de la zona protegida.
La forma piramidal de Es Vedrà, combinada con cielos brumosos y nubes bajas, hizo que ayer su silueta adquiriera un aire casi cinematográfico, como si la naturaleza misma estuviera dramatizando la escena.
Las nubes orográficas, como la que coronó la cima de Es Vedrà, se generan cuando el aire húmedo se ve forzado a ascender al encontrar un obstáculo físico. Al subir, se enfría, condensa su humedad y da lugar a estas formaciones. En el caso de Es Vedrà, la nube se disipaba lentamente en la ladera opuesta, creando un efecto etéreo y mágico.
En otro vídeo del mismo reel, captado por Paco Natera, vemos otra estampa del islote, más salvaje y abrupta, entre nubes y nieblas grises que también nos remiten a paisajes más norteños. Esta parte del vídeo está tomada esta misma mañana y muestra que Es Vedrà no solo es bella con fondos de azul cielo o rojo atardecer.






