El Consell quiere que Ibiza avance hacia un modelo turístico basado en la capacidad real del territorio y no únicamente en el crecimiento de la demanda, o al menos así lo ha defendido el vicepresidente primero y conseller de Territorio, Ordenación Turística y Lucha contra el Intrusismo, Mariano Juan, durante la jornada final del proyecto europeo D3HUB, celebrada en Palma ante representantes de la Comisión Europea.
Juan ha planteado que Ibiza pueda convertirse en destino turístico insular piloto de reconversión, con el objetivo de abordar los retos vinculados al turismo, la movilidad y el territorio a partir de datos e indicadores. La propuesta contempla la posibilidad de presentar esta línea de trabajo en un foro de islas que se celebraría en Ibiza en 2027 junto a la Comisión Europea y D3HUB.
El vicepresidente ha defendido que una isla de 572 kilómetros cuadrados, unos 165.000 habitantes y cerca de 100.000 plazas turísticas no puede gestionar por separado el turismo, la movilidad y el territorio. Según los datos expuestos, Ibiza registra más de 21 millones de pernoctaciones anuales, mientras que más del 40 % del suelo está sometido a algún grado de protección medioambiental y solo un 8 % está urbanizado.
Menos anuncios ilegales y vehículos
Como ejemplos de decisiones basadas en datos, Juan ha destacado la reducción de la oferta turística ilegal detectada en las principales plataformas digitales. El número de anuncios, incluyendo hoteles, apartamentos y viviendas turísticas, habría pasado de unos 7.100 a aproximadamente 3.700.
También ha defendido los resultados de la regulación de entrada de vehículos. Entre junio y agosto de 2026 desembarcaron en Ibiza 70.974 vehículos en régimen de pasaje, 15.250 menos que en el mismo periodo de 2024, un 17,7 % menos.
El Consell contrapone esta reducción al comportamiento del transporte público: entre abril y agosto registró 4.958.831 viajeros, más de un millón por encima de 2025, con un incremento del 26,4 %.
“Hemos reducido vehículos y las personas se siguen moviendo”, ha señalado Juan, quien considera que ordenar los flujos no implica paralizar la actividad, sino gestionarla y ofrecer alternativas.
La capacidad aeroportuaria, en el centro del debate
Sin embargo, el discurso sobre los límites de la isla lleva al Consell a reclamar también una mayor coordinación entre administraciones. Juan ha cuestionado que las instituciones locales y autonómicas puedan adoptar medidas para reducir determinados flujos mientras, según ha señalado, el Estado planifica incrementos de capacidad aeroportuaria sin vincular estas decisiones a los límites territoriales de Ibiza.
“No tiene sentido limitar la presión por un lado mientras se genera más capacidad de entrada por otro sin tener en cuenta la capacidad del territorio”, ha afirmado, sin mención al hecho de que hace solo unos días el mismo Consell celebraba la llegada de una nueva conexión entre Ibiza y Nueva York.
Juan ha defendido, en este sentido, que las decisiones sobre grandes infraestructuras formen parte de una estrategia conjunta. “No nos faltan planes. Falta conectar las decisiones de los que actúan sobre el mismo territorio”, ha concluido.






