El Consell de Formentera ha presentado en el marco del Consell d’Entitats un conjunto de informes técnicos en materia de movilidad sostenible que «confirman la efectividad de las medidas impulsadas a través del programa Formentera.eco y que deberán servir de base para definir una propuesta plurianual de regulación de la entrada y circulación de vehículos en la isla para el periodo 2026–2029», destacan tras la celebración de la reunión.
Uno de los documentos clave es el análisis de los distintivos medioambientales de los vehículos que han accedido a Formentera durante la temporada 2025 (1 de junio – 30 de septiembre), elaborado a partir de datos de cámaras de control y del cruce con la base de datos de la DGT.
El estudio analiza 41.756 vehículos con matrícula válida, de los cuales un 74,32% corresponden a no residentes, lo que confirma que gran parte de la presión viaria está vinculada a la movilidad turística. Así, se han registrado 31.032 vehículos de no residentes frente a 10.740 de residentes.
Las conclusiones muestran que Formentera presenta un parque móvil claramente más sostenible que la media estatal, ya que los vehículos con distintivo 0 y ECO duplican la media española, mientras que los vehículos con etiqueta ambiental superan el 94% del total, más de 20 puntos por encima de la media estatal. En último lugar, los vehículos sin etiqueta representan solo un 5,89%, muy por debajo del porcentaje estatal.

Estos datos evidencian indicadores positivos sobre la efectividad de la Ley 7/2019 y «refuerzan la necesidad de mantener y profundizar en las políticas de movilidad sostenible», remarcan.

La consellera de Movilidad y Medio Ambiente y vicepresidenta primera, Verónica Castelló, ha destacado que los indicadores ambientales «no solo mejoran, sino que sitúan a Formentera por encima de la media estatal. Esto demuestra que la regulación funciona cuando se aplica con criterios claros y continuidad».
Paralelamente, el plan de aforos realizado durante la semana de máxima afluencia turística de agosto de 2025 confirma una reducción global del tráfico respecto a años anteriores (–6% en comparación con 2019), aunque se detectan incrementos significativos en el tramo de la Savina a ses Illetes y entre es Pujols y ses Illetes. La movilidad estival continúa congestionada en determinados puntos y requiere medidas específicas.
Asimismo, el estudio determina que la PM-820, principal carretera de la red viaria, presenta una especial concentración de tráfico en el tramo Sant Francesc – Sant Ferran, y las franjas horarias de máxima congestión se dan entre las 11 y las 13 h y entre las 19 y las 20 h, generándose cuellos de botella estructurales.
Todo ello confirma que, pese a los avances logrados con la regulación, la red viaria de la isla está físicamente limitada y el hecho de que dos tercios de la población residan en diseminado provoca una elevada dependencia del vehículo privado; por tanto, cualquier incremento de la demanda se traduce directamente en congestión.
Hacia una propuesta plurianual 2026–2029
A partir de estos informes, Verónica Castelló ha presentado en el Consell d’Entitats una propuesta plurianual de continuidad y evolución de Formentera.eco, que plantea reducir de manera gradual la entrada de vehículos más contaminantes, repartir las cuotas de visitantes según criterios medioambientales y mantener la cuota de vehículos de alquiler, que ya se ha reducido en un 16% entre 2019 y 2023.
Se plantea también crear una cuota específica para trabajadores no residentes y consolidar un modelo de movilidad más eficiente, ordenado y sostenible, avanzando hacia una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) estacional y promoviendo el uso del transporte público y de la bicicleta.
Para Castelló, «la capacidad de Formentera no es una opinión, es una restricción física: la red viaria no puede crecer, pero la demanda sí». En este sentido, apunta que esta planificación plurianual permite impulsar una «gestión de la movilidad basada en datos y no en percepciones».
El objetivo es dar estabilidad, previsibilidad y coherencia a una política pública que ya ha demostrado resultados positivos y que se considera clave para el futuro de la isla.
Durante el Consell d’Entitats celebrado este lunes se han puesto sobre la mesa dos opciones, que deberán ser votadas en una segunda sesión prevista para el lunes 19 de enero.
Ambas opciones avanzan en la misma dirección: ordenar las categorías, eliminar las plazas sin etiqueta y reducir progresivamente las de categoría B, mientras se mantienen estables las de categoría C.
La diferencia es que la opción A lo hace poco a poco, con cambios graduales año tras año, sin eliminar del todo la categoría B y con un crecimiento más moderado de las categorías 0 y ECO. La opción B, en cambio, da un paso más decidido: elimina mucho antes las plazas sin distintivo, reduce hasta hacer desaparecer la categoría B en los próximos dos años y apuesta claramente por aumentar las plazas 0 y ECO.
Los estudios se enmarcan en la aplicación de la Ley 7/2019, de sostenibilidad medioambiental y económica de Formentera, que establece la obligación de las administraciones públicas de prevenir la saturación de la red viaria, reducir el impacto ambiental del tráfico rodado y preservar la calidad de vida de la población residente, especialmente en los periodos de máxima afluencia turística.






