El Centro de Protección Animal de sa Coma celebra una nueva adopción con la marcha de Pumba, un perro que, tras pasar 1.825 días en el centro, ha encontrado por fin una nueva familia.
Su adoptante es Marjolijn Coenen, de nacionalidad neerlandesa, quien ha decidido ofrecerle una segunda oportunidad y una nueva vida en su país.
El concejal de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Ibiza, Manuel Jiménez, ha mostrado su satisfacción por esta adopción y ha destacado que «cada animal que sale de sa Coma para comenzar una nueva vida con una familia es una gran noticia. Pumba ha esperado cinco años esta oportunidad y hoy podemos celebrar que, por fin, ha encontrado el hogar que tanto merecía».
Asimismo, Jiménez ha subrayado la importancia de la adopción responsable y ha recordado que «en el Centro de Protección Animal de sa Coma todavía hay muchos perros y gatos que esperan, con la misma ilusión que tenía Pumba, una familia que les brinde una segunda oportunidad. Animamos a la ciudadanía a visitar el centro y conocerlos, porque adoptar es dar una nueva vida a un animal y, al mismo tiempo, enriquecer la propia».
Además, el concejal de Bienestar Animal de la capital ibicenca ha querido agradecer especialmente la colaboración de la Fundación de Perros Abandonados de Ibiza por su implicación constante en la búsqueda de familias adoptantes, tanto a nivel nacional como internacional. Su labor resulta fundamental, especialmente en la búsqueda de hogares para los perros catalogados como potencialmente peligrosos (PPP), facilitando que muchos de estos animales puedan encontrar una familia fuera de la isla e iniciar una nueva etapa.
El Ayuntamiento de Ibiza recuerda que todas las personas interesadas en adoptar pueden visitar el Centro de Protección Animal de sa Coma y conocer a los animales que actualmente esperan un hogar definitivo.
Por otra parte, el concejal de Bienestar Animal y la concejala de Bienestar Social y Vivienda, Lola Penín, recibieron este martes en el Centro de Protección Animal de sa Coma a los 23 niños, niñas y jóvenes de la escuela de verano de Betània-Cáritas, con edades comprendidas entre los 10 y los 16 años.
Durante la visita, los participantes conocieron el funcionamiento del centro, la labor que se desarrolla en sus instalaciones y la importancia de la tenencia responsable de animales de compañía. Además, pudieron pasear con Traya, una perra de 10 años alojada en el centro, una actividad que cada año esperan con gran ilusión.

Desde la organización de la escuela de verano han destacado que esta es una de las salidas más esperadas por los participantes, que acuden con entusiasmo a pesar de las altas temperaturas. El objetivo de la visita es sensibilizarlos sobre el bienestar animal y transmitirles que los animales no son juguetes, sino seres vivos que requieren cuidados, respeto y responsabilidad. La escuela de verano de Betània-Cáritas visita el centro de sa Coma dos veces al año.
Durante 2025, más de 300 niños, niñas y jóvenes pasaron por el Centro de Protección Animal de sa Coma para conocer de cerca su labor y fomentar valores de respeto y protección hacia los animales.






