Las Pitiusas registraron en 2025 un total de 4.813 embarcaciones fondeadas irregularmente sobre praderas de Posidonia oceanica. Sin embargo, ante este elevado número de infracciones, la Conselleria de Medi Ambient i Territori del Govern Balear tan solo llegó a levantar 18 actas en todo el año (15 en Ibiza y 3 en Formentera). Este desfase supone que apenas un 0,37% de los barcos infractores —uno de cada 270— fueron sancionados, según revela un análisis del Observatorio de Sostenibilidad de Ibiza & Formentera Preservation a partir de los datos oficiales de la Dirección General de Medio Natural.
La entidad ecologista, que analiza por primera vez estos expedientes dentro del avance de su Informe de Sostenibilidad 2025, advierte de la «urgente necesidad» de reforzar la plantilla de Agentes de Medio Ambiente, únicos profesionales habilitados legalmente para expedir estas actas de sanción.
Disparidad entre detección y sanción
- Barcos desplazados en Ibiza: Un total de 3.468 embarcaciones tuvieron que ser movidas en 2025 al estar fondeadas sobre posidonia en las aguas ibicencas, una cifra que duplica las 1.719 de 2024 debido a la inspección de nuevas zonas marítimas de alta densidad.
- Tasa de infracción récord: Ibiza lidera el porcentaje de barcos que incumplen la normativa en Baleares: un 21,3% de las embarcaciones comprobadas estaban sobre posidonia, frente al 7% de Mallorca, el 5% de Menorca o el 2,2% de Formentera.
- Datos de Formentera: En la Pitiusa menor se identificaron y desplazaron 1.345 embarcaciones tras realizarse 61.400 actuaciones del Servicio de Vigilancia.
Sobrecarga de trabajo para los agentes
La directora de la fundación, Inma Saranova, lamenta que tras siete años del decreto de protección, las malas prácticas sigan siendo habituales sin que aumenten los recursos punitivos. «La dotación de Agentes de Medio Ambiente es totalmente insuficiente para las cifras registradas. Cabe recordar que estos mismos trabajadores son los encargados de la prevención y control de incendios forestales, lo que supone una carga inasumible en verano», subraya.
Por su parte, el estudio paralelo realizado por el GEN-GOB advierte del deterioro visible del fondo marino: de 18 subestaciones analizadas en lugares como la bahía de Talamanca, Porroig, Cala Vedella o sa Conillera, el 78% (13 zonas) presenta un estado de conservación «deficiente o malo» debido al impacto directo de las anclas y los vertidos. Desde el Observatorio reclaman un mayor control efectivo de las infracciones y avanzar en la regulación de la presión náutica estival.






