Los vecinos de Illa Plana, en Ibiza, han hecho llegar a Noudiari una denuncia sobre el malestar que genera el desembarco masivo de jóvenes de fiesta procedentes de los barcos discoteca que operan en la zona. Los residentes señalan el ruido y la suciedad —con episodios de gente orinando en la vía pública— como principales molestias, además de las situaciones de riesgo que se generan para los conductores de la zona a causa de estos desembarcos en el puerto.
El origen del problema, según los residentes, son los dos grandes «party boats» que operan este verano en la costa de Ibiza y que desembarcan cada noche en el muelle flotante situado junto a la estación marítima a decenas de jóvenes, muchos de ellos visiblemente ebrios, que después deambulan por las calles del barrio.
Los afectados no entienden cómo las autoridades portuarias permiten esta actividad en una zona que consideran ya suficientemente tensionada por el tráfico de camiones, vehículos de ferry y pasajeros de cruceros. «Así todo el verano», lamentan, denunciando que la situación se repite noche tras noche sin que se hayan tomado medidas.

Los vecinos reclaman ahora una respuesta de la autoridad portuaria y del Ayuntamiento ante lo que consideran una convivencia insostenible entre la actividad turística nocturna y la vida cotidiana del barrio.







