El Parador de Ibiza ha sido oficialmente inaugurado hoy, en una mañana brillante y soleada que ha llenado de esplendor el Castell de Eivissa, donde se ubica, tras décadas sin ver la luz a puertas abiertas. Ha sido inaugurado además, como ha recordado en su discurso el ministro de Turismo, Jordi Hereu, un 23 de febrero, en una anecdótica fecha en la que el máximo responsable de Turismo del Estado ha aprovechado para recordar lo que la “política democrática” es capaz de lograr.
Y lo que es capaz de lograr, “junto con 47 millones de inversión”, ha dicho el ministro, es al fin, la apertura de puertas de un espacio emblemático, el conjunto de es Castell y la Almudaina en el corazón de Dalt Vila.
Un espacio tan emblemático como desconocido por la mayoría de vecinos y vecinas, que en esta presentación ante los medios y las autoridades han sido mencionados en numerosas ocasiones. Aún así, las menciones no han podido sustituir su destacada ausencia en un día como este, ya que ha sido un evento para la prensa y las autoridades.
En la inaguración de hoy sí han estado presentes, entre otros, el Conseller de Turisme del Govern balear, Jaume Bauzà; el presidente del Consell de Eivissa, Vicent Marí; el alcalde de Eivissa, Rafael Triguero y parte del equipo municipal de la ciudad; la diputada nacional del PSOE Milena Herrera, y el mencionado ministro de Turismo e Industria Jordi Hereu. La Secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, ha sido la maestra de ceremonias y ha mencionado que la presidenta del Congreso, Francina Armengol, no ha podido asistir a este evento por la cancelación de su vuelo.
Quienes también han estado presentes han sido los ex alcaldes y alcaldesas de Eivissa desde los años 80, década en la que ya se hablaba de convertir es Castell en un parador turístico: Enrique Fajarnés, Xicu Tarrés, Lourdes Costa y Rafa Ruiz.

“Este es un escaparate vivo de lo que ha sido nuestra ciudad,” ha dicho el actual alcalde, Rafa Triguero, en su discurso. “En el transcurso de las obras han aparecido restos de las civilizaciones y culturas que han construido y habitado esta ciudad de Eivissa a lo largo de la historia”, ha recordado Triguero, quien ha expresado su deseo de que todas las instituciones colaboren en realzar el valor del patrimonio de Dalt Vila.
El escaparate es tan vivo que desde el mismo excusado de una habitación uno puede tener vistas al mar, o incluso, desde una terraza, una rara (bella y curiosa) vista de la parte trasera de la Catedral, los baluartes o la ciudad – panorámicas exclusivas de este enclave.


Junto a los alcaldes históricos estaba sentado Antoni Costa, ex diputado socialista por Baleares en el Congreso, y quien se convirtió en 2004 en presidente de la Red de Paradores Nacionales. En esta inauguración, varios intervinientes se han dirigido a él como un “ideólogo” de este proyecto, con el que empezó el verdadero impulso institucional para que el castillo fuese lo que es hoy.
No sin retraso. “21 años y 9 meses”. Él lleva esa cuenta.
“Tuve un papel determinante”, confirma Costa, “pero el verdadero ideólogo fue el Ayuntamiento de Ibiza encabezado sobre todo por la entonces concejal de Cultura, Lourdes Costa, que ya había pedido antes de que yo llegase a la presidencia de Paradores Nacionales que se hiciera este proyecto”.
El propio Costa ha explicado hoy a Noudiari que cuando llegó a la presidencia de Paradores Nacionales lo primero que pidió fue que se hiciese realidad este proyecto. Había un informe negativo en la entidad, hasta entonces bajo el mandato gubernamental del Partido Popular de José María Aznar. No se esperaba que hubiera un cambio de gobierno entonces, explica Costa, pero pasó Atocha y la agenda política cambió. Con el cambio de gobierno también cambió entonces la agenda de Paradores. Era entonces mayo de 2004.

“Cuando me hacen la oferta de presidir Paradores, conociendo la necesidad y que el Ayuntamiento de Eivissa ya había planteado esta demanda,” explica Costa, “yo pedí algo antes de tomar posesión: que se hiciera público que el parador de Ibiza era una realidad”. Una propuesta «temeraria» que hizo que el Parador de Ibiza se tomara en serio.
“Ha pasado mucho tiempo pero ahora esta es una realidad que se puede disfrutar y creo que se ha hecho bien”, añade Costa.
Del house a las flors de baladre
En esta inauguración de oficialidades, el ministro de Turismo, Jordi Hereu, se ha declarado fan en su discurso inaugural de músicas como el deep house, el techno y el disco, una confesión con la que ha despertado las risas de los asistentes. El ministro que fuera alcalde de Barcelona ha lanzado un deseo al aire: “Que estas músicas que nos proyectan y nos conectan con el mundo no apaguen ni las músicas ni las letras que de pequeño yo escuchaba, en los años 70: un disco de UC que entró en casa y que hablaba de flors de baladre en un torrent per on no passa mai sa gent«.
El ministro ha sabido tocar la fibra exacta para levantar un aplauso sincero de los asistentes, y ha concluido su metáfora con otra petición: “Quizá este no sea un torrente, pero yo os pido que este camino que conecta Dalt Vila y la ciudad se llene de gente. La gente la gran protagonista, los vecinos y vecinas de Ibiza deben ser los grandes protagonistas de este éxito.”

Precisamente, el nuevo parador de Eivissa celebrará dos jornada de puertas abiertas los días 7 y 8 de marzo, sin necesidad de inscripción previa, para que vecinos y vecinas, residentes de la isla y público en general puedan visitar y conocer este parador, pieza única en de patrimonio cultural en un casco histórico protegido por la UNESCO.
El Parador abrirá oficialmente sus puertas el día 10 de marzo para los primeros huéspedes y según ha dicho la presidenta de Paradores Nacionales, Raquel Sánchez, el cartel de ‘completo’ está casi colgado para los dos primeros meses de trabajo.
Habrá ofertas y precios especiales para los residentes de Ibiza, quienes podrán acceder al hotel, abierto durante todo el año, también para disfrutar del espacio, la cafetería y el restaurante.
Un trabajo de mucha gente y muchos años
Abrir el Parador Nacional no ha sido para nada fácil. Vicent Marí, presidente del Consell de Eivissa, ha tenido palabras para todos los equipos técnicos que se han dedicado a la labor de recuperar este monumento. En particular, ha querido resaltar la labor de los técnicos de Patrimonio del Consell y del arqueólogo de la entidad Joan Ramon Torres.
Y es que en este castillo, los vestigios del pasado, desde tiempos fenicios, están presentes en paredes, arcos, e incluso a la vista bajo nuestros pies en numerosas ocasiones. Eso ha dificultado las obras en numerosas ocasiones.
Lo cierto es que, a falta de una visita en profundidad, se ha concedido a restos fenicios y de otras épocas un elemento de exposición y visibilidad notable donde ha sido posible. Eso sí, a simple vista no se ofrece a los elementos patrimoniales un contexto histórico con objetivo pedagógico, ya que no es posible encontrar junto a ellas una identificación explicativa, nominativa o de algún tipo, que permita al visitante entender qué tiene frente a sus ojos o bajo sus pies.

No sucede así por ejemplo con las obras de arte en el interior del hotel, creadas por 20 artistas emergentes del territorio nacional. Junto a ellas sí es posible encontrar el nombre de los autores y sus obras.
La arquitecta coordinadora de Turespaña, Anabel Valbuena, ha estado al frente de este proyecto desde 2015, y ha sido la responsable de guiar a las autoridades principales en su visita al Parador.
Valbuena ha explicado a Noudiari que el trabajo de restauración ha permitido recuperar elementos completamente tapados con otras construcciones, como la Torre del Homenaje, ahora visible desde el patio de entrada. “Se ha tenido que demoler todo lo que había construido alrededor de la torre, ya que además también se había levantado pared, desde el interior del Patio de Armas y esto tapaba visibilidad de la Torre”.

Los toldos instalados en este patio, según ha explicado la arquitecta a Noudiari, permiten visionar la altura real que tenía originalmente el patio principal sobre el que se eleva la Torre del Homenaje, ya que todo lo demás había sido fruto de recrecidos realizados a posteriori.
Las obras han ido permitiendo el hallazgo de ruinas como la que corona este Patio de Armas, restos de un asentamiento de época púnica que ahora se observan desde un banco circular en el centro.
En el lugar donde se hallan estas ruinas estuvo planteado en su momento el famoso y polémico ascensor de Dalt Vila. Finalmente, ambos elementos coexisten en este entorno, ya que estas ruinas han ganado esa batalla por la ubicación central, mientras que el ascensor de acceso desde la entrada principal por el Camí del Calvari permite acceder al interior del Parador directamente.
“Existe la posibilidad de que se pueda acceder de forma universal, tanto por tráfico rodado como a pie, a este Parador”, explica Valbuena.
El Parador, por cierto, cuenta con dos entradas principales. La primera, tanto para el tráfico rodada como para visitantes a pie, situada de camino a es Soto. Ahí es posible coger un ascensor que nos dejará en el interior del Parador. La segunda entrada la tenemos más localizada, subiendo por las escaleras, cuya pared forma un pasillo hacia es Soto, justo a la derecha de la Catedral de Santa María.
A la espera de conocer el precio de un café en el Parador de Ibiza, en aras de entender esa accesibilidad, sea como sea, este enclave que ha sido testimonio de tragedias y conquistas, de antaño y de nuestra modernidad, es ahora un espacio al que sí podrán acceder –en ascensor, en coche, o andando – abuelas y abuelos, jóvenes y quienes aún pueden decir que de Ibiza no lo han visto todo.






