Esquerra Unida de Eivissa ha criticado el acuerdo firmado este viernes por el Govern balear con las navieras de cruceros al considerar que supone “una oportunidad perdida” para regular la llegada masiva de cruceristas en Baleares, ya que la medida solo afecta a Palma y deja fuera a Ibiza.
El conseller insular y coordinador de la formación en la isla, Òscar Rodríguez Aller, ha asegurado que el pacto “evidencia la falta de voluntad política del Govern para proteger Ibiza frente a la presión turística”. A su juicio, la exclusión de la isla impide avanzar en sostenibilidad y en la defensa de la calidad de vida de los residentes.
Rodríguez Aller también ha reprochado tanto al Consell como al Ayuntamiento de Ibiza no haber ejercido “la presión suficiente” para exigir que Ibiza se incluya en la regulación, pese a los acuerdos y posicionamientos previos adoptados por ambas instituciones en relación con la presión turística. “La ausencia de iniciativa propia es preocupante y deja a Ibiza sin ninguna protección concreta frente a la actividad de cruceros”, ha afirmado.
El representante de Esquerra Unida ha advertido además de posibles efectos contraproducentes derivados de las limitaciones impuestas únicamente en Palma. Según ha señalado, la restricción en la capital balear podría provocar un desplazamiento de la actividad hacia Ibiza, especialmente en los meses más críticos de la temporada alta.
“Sin medidas globales y coordinadas, Ibiza acabará absorbiendo más cruceristas, agravando la saturación que ya padecemos”, ha alertado.
En este sentido, Rodríguez Aller ha recordado que la isla registró en 2024 un récord histórico de más de 579.000 cruceristas, una cifra que, según ha subrayado, evidencia el fuerte impacto que esta actividad tiene sobre los servicios públicos y los recursos insulares.
Esquerra Unida reclama al Govern balear que amplíe cualquier regulación a todos los puertos de las islas y exige al Consell y al Ayuntamiento de Vila una postura “clara y contundente” en defensa de los intereses de la isla y de la sostenibilidad del turismo de cruceros.
“Ibiza no puede seguir siendo un espectador pasivo mientras se toman decisiones que afectan directamente a nuestra isla. Es el momento de liderar y exigir medidas reales de contención turística”, ha concluido Rodríguez Aller.






